Albania responde con gas y balas de goma a las protestas en Tirana
La Policía albanesa lanzó gas lacrimógeno, cañones de agua y balas de goma contra miles de manifestantes que exigen la renuncia de Edi Rama. La ola de protestas también recorre Italia, España y Portugal.

Miles de manifestantes volvieron este sábado a las calles de Tirana para exigir más inversión en educación y la renuncia del primer ministro, Edi Rama, y la Policía albanesa respondió con gas lacrimógeno, cañones de agua y balas de goma. La protesta arrancó frente al Ministerio de Educación, contra el que algunos lanzaron piedras, pirotecnia y canecas de basura en llamas.
La jornada dejó al menos 13 heridos, entre ellos nueve manifestantes, dos periodistas y tres policías, según el balance del día. Desde que estalló esta ola de protestas, a mediados de octubre, el saldo supera los 300 heridos entre manifestantes y agentes, y decenas de personas han sido detenidas. Para contenerla, el Gobierno desplegó unos 2.500 policías y montó controles a los vehículos que entraban a la capital.
Frente a la sede del Gobierno, el Ejecutivo había dispuesto cojines rojos como símbolo de diálogo, pero los manifestantes terminaron prendiéndoles fuego. Rama, que atribuye parte de la agitación a campañas de desinformación impulsadas desde Rusia e Irán, advirtió que la respuesta del Estado será tan sostenida como la violencia.
«Todos los que cometen violencia deben entender que, así como el terror urbano fue intenso, concentrado y prolongado, también la respuesta del Estado será prolongada y persistente.»
El movimiento lo encabezan estudiantes universitarios y de secundaria que piden matrículas más baratas y el fin de la corrupción en el sistema educativo, con apoyo de profesores, artistas y partidos de oposición, aunque muchos manifestantes reniegan también del líder opositor Sali Berisha. El malestar viene de mayo, cuando un proyecto hotelero de lujo vinculado a la familia de Donald Trump encendió las primeras protestas, y hoy se ha convertido en un reclamo más amplio contra la corrupción y el costo de vida.
Albania no es un caso aislado. La misma jornada hubo marchas y choques en Roma, Milán y otras ciudades italianas, donde el Gobierno envió 500 soldados más a Milán; en Madrid miles de jubilados salieron a defender las pensiones, y en Lisboa la protesta giró en torno al precio de la vivienda. Los organizadores en Tirana ya convocaron una nueva movilización para este domingo.


