Camacol cuenta $98 billones en vivienda listos para iniciar obras
El gremio de la construcción abrió su congreso anual en Cartagena con un diagnóstico de caída en ventas e iniciaciones y pidió acompañar el ajuste fiscal antes de volver a discutir los subsidios de vivienda.

Colombia tiene $98 billones en proyectos de vivienda que todavía no han empezado obra, repartidos en más de 1.400 proyectos y cerca de 257.000 unidades en preventa. Así lo expuso este miércoles Guillermo Herrera, presidente ejecutivo de la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol), en la instalación del Congreso Colombiano de la Construcción 2026, que reúne en Cartagena a más de 2.000 representantes del sector. Según el gremio, poner en marcha esa inversión podría generar el equivalente a 2,3 millones de empleos directos e indirectos.
«Colombia no tiene que esperar a que aparezcan nuevos proyectos para comenzar a recuperar la construcción. Tenemos empresas, trabajadores, proveedores y proyectos que pueden ponerse en marcha. Lo que necesitamos son condiciones para que ese potencial se convierta en inversión, empleo y viviendas para las familias.»
Ese potencial contrasta con el momento del sector. Herrera recordó que el país pasó de vender 262.000 viviendas en 2022 a 164.000 en los 12 meses terminados en septiembre, que hoy se inician unas 111.000 por año, el nivel más bajo desde octubre de 2011, y que la inversión en vivienda bajó de cerca del 5 % del PIB a 2,9 % en el primer semestre de 2026. Atribuyó buena parte del deterioro al gobierno de Gustavo Petro, al que acusó de sacar la vivienda «de la agenda de crecimiento», y calculó que en los últimos cuatro años más de 120.000 familias desistieron de comprar vivienda de interés social.
Aun así, el dirigente pidió no apresurar la discusión sobre los subsidios. «Al gobierno hay que acompañarlo en este momento en la consolidación fiscal, en el ajuste fiscal», dijo, y puso como ejemplo que de los $709.000 millones del presupuesto de Fonvivienda solo unos $87.000 millones quedarían libres para nuevas decisiones de gasto. «No es que renunciemos a eso, es que tenemos que acompañar al gobierno mientras resolvemos», añadió.
Mientras se abre ese espacio, Camacol propone cuatro frentes, trabajados con Asocajas, Asobancaria y el BID: mejorar el acceso a la vivienda, habilitar suelo y promover la renovación urbana, desarrollar nuevos modelos de negocio y simplificar trámites. Entre las fórmulas de financiación plantea permitir que el ahorro voluntario en pensiones, que suma unos $50 billones, se use para comprar casa, y devolverles a las cuentas AFC su papel como incentivo al ahorro.
A la reactivación se suma la reconstrucción tras el terremoto del 10 de agosto, que dejó más de 255.000 viviendas afectadas, de las cuales unas 51.800 quedaron destruidas y más de 203.000 necesitan reparaciones, con un costo cercano a $21 billones solo en vivienda. «Colombia no tiene que escoger entre reconstruir y reactivar. Tiene que hacer las dos cosas y hacerlas bien», sostuvo Herrera al cerrar su intervención en el congreso, que se extiende hasta el viernes.


