Fiscalía pide cárcel para la jueza que liberó a un narco neerlandés
Myriam Alcira Martínez López, jueza de control de garantías de Bogotá, fue imputada por cohecho, falsedad ideológica y prevaricato por un hábeas corpus que habría tenido un precio de $1.200 millones.

La Fiscalía pidió este jueves enviar a la cárcel a Myriam Alcira Martínez López, titular del Juzgado 77 Penal Municipal con función de control de garantías de Bogotá, a quien imputó los delitos de cohecho propio, falsedad ideológica en documento público y prevaricato por acción por haber dejado en libertad a un ciudadano neerlandés pedido en extradición por narcotráfico.
El beneficiado fue Jozef Marcus Hendrika van der Voort, que estaba recluido en La Picota a la espera de ser enviado a Países Bajos. El 13 de junio de 2026, la jueza le concedió un hábeas corpus y ordenó su libertad inmediata; la decisión desató una dura protesta diplomática del Gobierno neerlandés y fue revocada después por otro despacho judicial, que concluyó que no había existido una privación ilegal de la libertad.
Según la Fiscalía, esa decisión tuvo precio. La hipótesis del ente acusador es que existió un acuerdo de $1.200 millones y que el 4 de junio la abogada Emperatriz Herrera Cuenca fue al despacho de la jueza para pactar el hábeas corpus; en esa reunión, la funcionaria habría recibido $600 millones como primer pago.
«Se le atribuye aceptar la promesa remuneratoria directa y posteriormente recibir dinero para sí.»
La petición de cárcel cobija también a la abogada y a un funcionario del Centro de Servicios Judiciales del complejo de Paloquemao, capturados junto con la jueza este miércoles. Entre las pruebas, la Fiscalía presentó audios interceptados, videos y videollamadas, y calificó la conducta de la funcionaria como «una traición a la justicia».
En uno de esos audios, el procesado habla de la necesidad de que su caso llegara a un despacho concreto: «Eso toca que caiga en el juzgado que yo quiero», se escucha. Ahora será un juez de control de garantías el que decida si la jueza y los otros dos procesados afrontan el proceso tras las rejas.


