Flávio Bolsonaro saca un punto a Lula a cuatro días de la segunda vuelta
Una encuesta de Quaest publicada este miércoles da a Flávio Bolsonaro el 45 % de la intención de voto frente al 44 % de Lula, un empate técnico antes del balotaje del domingo 25 de octubre en Brasil.

El senador ultraderechista Flávio Bolsonaro conserva una ventaja mínima sobre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva a cuatro días de la segunda vuelta en Brasil. Según la encuesta de la firma Quaest divulgada este miércoles, Bolsonaro reúne el 45 % de la intención de voto y Lula el 44 %, una diferencia que cabe dentro del margen de error de dos puntos y que deja a ambos en empate técnico de cara al balotaje del domingo 25 de octubre.
La distancia se acortó un punto frente al sondeo de la misma firma de la semana pasada, cuando el hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro tenía el 46 % y Lula el 44 %. Quaest entrevistó a 2.154 electores entre el sábado y el martes; los indecisos pasaron del 1 % al 2 % y quienes piensan votar en blanco o anular se mantuvieron en el 9 %.
Es la primera medición que recoge, al menos en parte, el efecto del debate televisado del domingo, en el que los dos candidatos cruzaron acusaciones de corrupción en sus entornos. También llega después de que Lula promulgara la reducción de la jornada laboral de 44 a 40 horas, con dos días de descanso y sin recorte salarial, y anunciara un perdón de deudas para microempresarios y un proyecto de transporte gratuito en buses los fines de semana.
Otras mediciones apuntan en la misma dirección: la de Nexus, divulgada el lunes, daba a Bolsonaro el 46,5 % frente al 45,9 % de Lula. En la primera vuelta, el candidato del Partido Liberal fue el más votado con el 47,03 %, contra el 45,16 % del mandatario, que busca un cuarto periodo no consecutivo, y la abstención llegó al 21 %, la más alta desde 1998.
Los dos aspirantes tendrán su última oportunidad de convencer a los indecisos este viernes, en un debate en la cadena TV Globo que se transmitirá desde Río de Janeiro. Lula ha volcado su campaña hacia quienes no votaron o apoyaron a otros candidatos en primera vuelta, mientras Bolsonaro insiste en el mensaje de cambio, la mano dura contra la inseguridad y la figura de su padre, condenado por golpismo.


