Mac Master dice que deja la Andi para no ceder ante presiones indebidas
El presidente saliente de la Andi, que deja el cargo este martes tras 13 años, dijo que se fue para no presidir una entidad sujeta a «presiones indebidas» y advirtió que el país está perdiendo la oportunidad de crecer.

Bruce Mac Master, que este martes 3 de noviembre dejará la presidencia de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi) después de 13 años, aseguró que se retiró para no quedarse al frente de un gremio sometido a presiones. En su primera entrevista desde que anunció la salida, publicada en la noche de este sábado, atribuyó la decisión a la necesidad de preservar la autonomía de la organización, tras una polémica surgida en círculos cercanos al gobierno del presidente Abelardo de la Espriella.
«Si uno pierde la posibilidad de defenderlos porque, por ejemplo, hay presiones indebidas o se trata de limitar el ámbito del trabajo, para alguien como yo pierde razón de ser. Prefiero retirarme, no voy a estar en una entidad que eventualmente esté sujeta a esas presiones.»
Mac Master insistió en que no se trata de una diferencia ideológica sino de principios, y pidió que el Gobierno Nacional permita al gremio cumplir su función «a cabalidad». La elección de su reemplazo, dijo, corresponde a la junta directiva y a los afiliados. El viernes, durante su despedida, el presidente de esa junta, Rodolfo Castillo, ya había dicho que el dirigente no se iba por desgaste ni por descontento interno: «Se va porque desde el poder desconocieron su valor».
Más allá de su salida, el dirigente gremial lanzó un diagnóstico pesimista sobre la economía. Afirmó que tenía la ilusión de que con este gobierno se lograra un acuerdo para un crecimiento acelerado, pero que esa oportunidad se está perdiendo y que el empresariado no debería sentirse «aislado, atemorizado o intimidado». También señaló que la industria produce menos y está expulsando trabajadores, mientras parte de la demanda se va hacia bienes importados, sobre todo de China, y criticó las «señales confusas» en política industrial.
En su balance de 13 años destacó el programa de vacunación privada contra el covid-19 que coordinó la Andi, con más de 2,1 millones de dosis y un costo de $250.000 millones, y la convocatoria de donaciones tras el terremoto, que en su primera semana reunió compromisos por más de $218.000 millones. «Tengo la ilusión de que lo que se ha construido se preserve y defienda», concluyó.


