Protestas por el costo de vida en Francia dejan 272 detenidos
Estudiantes y chalecos amarillos marcharon este sábado en decenas de ciudades. En Marsella forzaron la entrada del Ayuntamiento y en Lyon quemaron una oficina de turismo.

Las protestas contra el encarecimiento de la vida en Francia dejaron este sábado 272 detenidos en todo el país, según el balance provisional del Ministerio del Interior. Las marchas, convocadas por estudiantes y por el movimiento de los chalecos amarillos, empezaron en tono festivo y derivaron en enfrentamientos con la Policía en París, Lyon, Marsella y otras ciudades.
En Marsella, un grupo de manifestantes forzó las puertas del Ayuntamiento, causó destrozos y derribó un busto de Marianne, el símbolo de la República. En Lyon saquearon e incendiaron una oficina de turismo en la plaza Bellecour, y en París hubo choques en la plaza de la República, carros quemados e intentos de llegar hasta el Palacio del Elíseo. También se registraron daños en el Ayuntamiento de Grenoble y en la Prefectura de Aviñón.
El Ministerio del Interior atribuyó la mayor parte de los ataques a «varios cientos de individuos vestidos de negro», y la Policía respondió con gases lacrimógenos y cañones de agua. El ministro Laurent Nuñez advirtió que las fuerzas de seguridad podrían usar granadas aturdidoras si continuaban los disturbios, mientras el alcalde de Marsella, Benoît Payan, calificó a los violentos de «tontos útiles de la extrema derecha».
«Es inaceptable utilizar este tipo de reivindicaciones para entrar, romper y destruir.»
Detrás de la jornada hay un malestar que lleva semanas creciendo. Los estudiantes completan cuatro semanas de movilizaciones por aulas llenas, falta de profesores e instalaciones viejas, y a su reclamo se sumaron los chalecos amarillos por la inflación y el precio de los combustibles, disparado por la guerra con Irán y el cierre del estrecho de Ormuz. La CGT calculó la participación en unas 500.000 personas en todo el país.


