Un sismo de 6,3 a las 11:20 p. m. sacude el norte de Vanuatu
El epicentro quedó en el mar, al oeste de las islas Torres, a 16 kilómetros de profundidad, en una zona que venía temblando desde la madrugada del lunes. No hay alerta de tsunami y aún no se conocen daños.

Un sismo de magnitud 6,3 se registró a las 11:20 p. m. de este lunes 19 de octubre, hora de Colombia —las 3:20 p. m. del martes 20 en Vanuatu—, en el norte de ese archipiélago del Pacífico sur. La medición es del Servicio Geológico de Estados Unidos, que en su primer cálculo automático lo había dado en 6,6 y que, tras la revisión de un analista, lo dejó en 6,3, con epicentro a 197 kilómetros al noroeste de Port-Olry, en la isla de Espíritu Santo, y a 16 kilómetros de profundidad.
Ese punto queda en mar abierto, a unos 140 kilómetros al oeste de las islas Torres y a una distancia parecida del extremo norte de Espíritu Santo, la isla más grande del país. Las tierras más cercanas son islas pequeñas y poco pobladas de la provincia de Torba. No se emitió alerta de tsunami.
La profundidad es el dato que decide cuánto daño hace un sismo, y estos 16 kilómetros juegan en contra. Un movimiento que nace tan cerca de la superficie llega con casi toda su fuerza; uno de la misma magnitud a cien kilómetros de hondura gastaría buena parte de su energía en el camino. Lo que juega a favor es la distancia: el epicentro está a más de cien kilómetros de la isla habitada más cercana. Por eso el sistema con el que el mismo servicio estima el impacto de cada sismo lo clasificó en verde, el nivel más bajo, que corresponde a una probabilidad baja de víctimas y de pérdidas económicas.
El sismo no llegó solo. Desde las 2:00 a. m. del lunes, hora de Colombia, el catálogo del servicio registró en ese mismo punto del mar una docena de movimientos de magnitud 4,8 o superior, el mayor de ellos de 6,0 a las 2:49 a. m. y el último de 5,0 a las 7:38 p. m., menos de cuatro horas antes del de 6,3. En los cuarenta minutos siguientes no registró ninguna réplica de magnitud 4,5 o superior.
Hasta ahora no se conocen reportes de daños ni de heridos, y las autoridades de Vanuatu no se han pronunciado sobre el movimiento.


