Sondeos dejan a Israel sin mayoría clara tras sus elecciones
Los sondeos a boca de urna de las primeras elecciones israelíes desde el 7 de octubre dan una ligera ventaja al bloque opositor de Gadi Eisenkot, aunque ninguno de los dos bloques alcanza la mayoría en la Knéset. Los partidos árabes logran un registro histórico.

Ni el bloque del primer ministro Benjamin Netanyahu ni la oposición que encabeza el exjefe del Ejército Gadi Eisenkot alcanzarían los 61 escaños necesarios para gobernar Israel, según los sondeos a boca de urna difundidos este martes tras el cierre de las primeras elecciones generales desde los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023.
Las proyecciones de los canales 12 y 13 de la televisión israelí dan al bloque opositor entre 52 y 53 de los 120 escaños de la Knéset, frente a 50 de la coalición de Netanyahu. El Likud seguiría siendo el partido más votado, con 24 o 25 curules, y los partidos árabes sumarían 18, un récord. La participación superó el 77 %, según el Comité Central Electoral.
«Una completa falta de confianza en Netanyahu y en el gobierno del 7 de octubre.»
Del lado del oficialismo, el canciller Gideon Saar recordó que «el Likud es el partido más grande de Israel» y calificó de prematuras las celebraciones de la oposición, mientras el líder opositor Yair Lapid habló de «un colapso total» del Gobierno.
Esa aritmética complica la formación de gobierno, porque tanto Netanyahu como Eisenkot han descartado aliarse con los partidos árabes. Cuando se conozcan los resultados definitivos, previstos para el 4 de noviembre, el presidente Isaac Herzog encargará al candidato con más apoyos formar coalición, y este tendrá hasta 42 días para reunir 61 votos; si nadie lo logra, el país podría volver a las urnas en 90 días, con Netanyahu como jefe de un gobierno interino.


