Supersalud interviene el Hospital Departamental de San Andrés
La medida, por un año, llega tras hallar 13 servicios habilitados que no se prestaban, un solo cirujano general y 3.676 estudios de radiología sin leer.

La Superintendencia Nacional de Salud ordenó este viernes la intervención forzosa administrativa del Hospital Departamental de San Andrés, Providencia y Santa Catalina por el término de un año, por fallas graves en la atención y en la seguridad de los pacientes, y por deficiencias en su manejo administrativo y financiero.
La decisión se apoya en una visita de inspección hecha entre el 29 de septiembre y el 2 de octubre. Allí la Superintendencia encontró que 13 de los 59 servicios habilitados no se prestaban, que había pacientes esperando más de un año por una cirugía y que 3.676 estudios de radiología seguían pendientes de lectura médica. Tampoco se garantizaban especialidades como cardiología pediátrica, oncología, reumatología y neumología.
«El hospital dispone de un solo cirujano general para atender simultáneamente diferentes servicios, lo que restringe su capacidad de respuesta.»
A esas carencias se suman el desabastecimiento de medicamentos esenciales y de material médico-quirúrgico, el deterioro de la infraestructura y fallas en los protocolos de bioseguridad. En lo financiero, la entidad señaló que no hay reportes confiables y que se giró un anticipo de $858 millones para equipos de tratamiento de residuos biológicos que nunca fueron entregados.
Para dirigir el hospital durante la intervención fue designada como agente especial la médica Marjorie Englehard Archbold, que asumirá la tarea de recuperar la atención para los más de 60.000 usuarios que dependen del hospital en el archipiélago.


