El Caribe chocoano gana 63.000 hectáreas protegidas
La ampliación del santuario de Acandí y Playona cubre playas de anidación de tortugas marinas y manglares en la frontera con Panamá.

El Santuario de Fauna y Flora Acandí, Playón y Playona sumó casi 63.000 hectáreas nuevas. La ampliación cubre playas de anidación, manglares y ecosistemas marinos en el extremo norte del Chocó, sobre la frontera con Panamá.
Playona y Playón son de los pocos sitios del Caribe colombiano donde la tortuga caná —la más grande del mundo y una de las más amenazadas— sigue subiendo a desovar.
Colombia alberga seis de las ocho especies de tortugas marinas que existen, y ese es exactamente el tipo de dato que solo significa algo si las playas de anidación siguen en pie: una tortuga vuelve a desovar a la misma arena donde nació.
El área incluye además manglares, el ecosistema que sostiene la pesca artesanal de la zona, amortigua las marejadas y almacena varias veces más carbono por hectárea que un bosque de tierra firme.
La declaratoria llega a una región con presión doble: la expansión ganadera del Urabá por un lado y, por el otro, la ruta migratoria del Darién, que durante años convirtió a Acandí en punto de paso y dejó su huella sobre las playas.
El Sistema de Parques Nacionales Naturales suma 65 áreas protegidas que conservan cerca del 80% de los tipos de ecosistemas del país.


