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sábado, 17 de octubre de 2026

Mundo28 de septiembre de 2026Actualizado el 28 de septiembre a las 09:15 p. m.

Argentina da dos semanas al Reino Unido y va a arbitraje por Malvinas

Milei ordenó iniciar un arbitraje bajo la Convención del Mar para frenar el proyecto petrolero Sea Lion. Si Londres no lo detiene, Argentina acudirá al Tribunal Internacional del Derecho del Mar.

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El presidente argentino, Javier Milei, rodeado de funcionarios
Foto: La Nación

El Gobierno de Argentina le dio este lunes un plazo de dos semanas al Reino Unido para detener la explotación de petróleo en aguas de las islas Malvinas y anunció que iniciará un arbitraje internacional para frenar el proyecto Sea Lion, en la cuenca Malvinas Norte.

El presidente Javier Milei instruyó a la Cancillería y a los equipos jurídicos del Estado a activar el procedimiento previsto en el anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Si Londres no adopta en ese plazo las medidas para impedir el inicio o la continuidad de las actividades, Argentina pedirá al Tribunal Internacional del Derecho del Mar medidas provisionales para preservar sus derechos sobre la plataforma continental.

«Si en dos semanas el Reino Unido no frena la explotación ilegítima, vamos a ir al Tribunal Internacional del Derecho del Mar.»
Javier Milei, presidente de Argentina

Sea Lion está en manos de la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration, que aseguran tener licencias válidas otorgadas por el gobierno de las islas. Para Buenos Aires, en cambio, la explotación unilateral de esos recursos es contraria al derecho internacional y produce un perjuicio irreversible e irreparable a sus derechos de soberanía, en línea con las resoluciones 2065 y 31/49 de la ONU, que reconocen la disputa y prohíben modificar la situación de forma unilateral.

En la misma jornada, el Gobierno anunció procesos de sanción y denuncias penales contra la empresa británica Thales UK Limited por vuelos no autorizados entre las islas y Punta Arenas, en Chile, con los que una delegación de empresarios buscaba abrir una ruta comercial con el sur de ese país. Con ambas medidas, la Casa Rosada lleva a un nuevo escalón una disputa que se venía tensando desde que el Reino Unido prorrogó por cinco años las licencias petroleras en el archipiélago.

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