Trescientos niños en clase a cien metros del ataque con drones
Dos drones cargados con explosivos y ráfagas de fusil golpearon la estación de Policía de Norosí, en el sur de Bolívar. Hay nueve uniformados y una civil heridos.

La estación de Policía de Norosí, en el sur de Bolívar, fue atacada con explosivos lanzados desde al menos dos drones y con ráfagas de fusil disparadas al mismo tiempo. El ataque dejó nueve uniformados y una civil heridos.
A unos cien metros del lugar, más de trescientos estudiantes estaban en clase. La reacción del rector y de los docentes, que los resguardaron dentro del colegio, es lo que evitó que la cifra de heridos fuera otra.
El gobernador de Bolívar, Yamil Arana, hizo un llamado urgente al Gobierno Nacional tras el atentado, que las autoridades atribuyen al Ejército de Liberación Nacional.
No es un hecho aislado sino un método que se está repitiendo. En julio, un ataque igual con drones explosivos contra la estación de Arenal del Sur, en el mismo departamento, dejó tres policías heridos.
El dron cargado con explosivos cambia el cálculo de la fuerza pública: permite atacar una instalación fija sin exponer a nadie y desde fuera del alcance del fusil, y convierte cualquier estación de pueblo en un blanco al que no se puede responder con más muros.
El sur de Bolívar arrastra una disputa territorial entre el ELN, el Clan del Golfo y las disidencias de las Farc por el control de la minería ilegal y las rutas del narcotráfico. Es la misma ecuación que aparece en Cauca, en Nariño y en el Catatumbo.


