Una avería en el control aéreo británico cancela mil vuelos
El sistema de procesamiento de planes de vuelo de NATS falló durante horas y afectó a Heathrow, Gatwick y aeropuertos de Inglaterra y Escocia. Las aerolíneas piden la renuncia del director.

Una falla técnica en el sistema de procesamiento de datos de vuelo del control aéreo británico dejó este martes más de mil vuelos cancelados y cientos de retrasos en el Reino Unido. El origen estuvo en los National Air Traffic Services, el proveedor del servicio.
El alcance fue nacional. La avería golpeó a Heathrow y Gatwick, los dos mayores aeropuertos del país, y también a Stansted, Luton, Mánchester y Birmingham, además de Edimburgo, Glasgow y Aberdeen en Escocia. Solo en Heathrow se cancelaron alrededor de cien vuelos y otros 367 salieron con retraso.
El espacio aéreo permaneció abierto y las llegadas no sufrieron alteraciones, pero la recuperación tomó más tiempo del previsto.
«La recuperación del problema de hoy ha tomado más tiempo del que esperábamos. El fallo del sistema está resuelto, operamos con normalidad y trabajamos tan duro como es posible para despejar la acumulación de vuelos.»
Las aerolíneas no aceptaron la explicación. Ryanair cifró en más de 65.000 los pasajeros afectados por demoras de hasta ocho horas y canceló más de cincuenta vuelos; su director de operaciones, Neal McMahon, pidió la renuncia del director ejecutivo de NATS, Martin Rolfe.
El reclamo de fondo apunta a la reincidencia: hace tres años una falla en el procesamiento de planes de vuelo del mismo proveedor provocó una interrupción todavía mayor. Las compañías cuestionaron si el sistema de control aéreo británico sirve para el propósito que tiene y pidieron al Gobierno intervenir.
La avería también se sintió fuera de la isla: Iberia canceló vuelos hacia y desde Londres durante la jornada.


