Muere bebé de Nechí que esperaba una remisión y Rendón culpa a Coosalud
Juan José Barroso, de tres meses, murió en Montería sin que se concretara su traslado a Bogotá. El gobernador calificó a la EPS de «dolorosamente negligente»; Coosalud dice que su estado impedía moverlo.

El gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, responsabilizó este martes 29 de septiembre a la EPS Coosalud por la muerte de Juan José Barroso Betín, un bebé de tres meses oriundo de Nechí, en el Bajo Cauca, que murió el 28 de septiembre en Montería por un paro cardíaco mientras esperaba una remisión médica. «Toda la responsabilidad le cabe a la EPS. Fue absolutamente negligente. Nosotros hicimos todo lo que pudimos», afirmó.
El cuadro del niño comenzó con síntomas de gripa. Ingresó a la Clínica Materno Infantil Casa del Niño, en Montería, donde su estado empeoró hasta una infección respiratoria severa que le comprometió el corazón, los pulmones y los riñones. Los médicos concluyeron que necesitaba una institución con terapia de oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO), un soporte vital para pacientes con falla grave de corazón y pulmones.
Ese traslado nunca se hizo. El 20 de septiembre, cuando el bebé llevaba nueve días hospitalizado y doce esperando la remisión, Rendón denunció públicamente la demora y la Gobernación acudió a la Superintendencia Nacional de Salud, que intervino y consiguió que una institución de Bogotá aceptara al paciente. Su padre, Juan Carlos Barroso Delgado, contó que la familia esperaba un traslado aéreo que no llegó.
Coosalud sostiene otra versión. La EPS aseguró que inició las gestiones el 11 de septiembre, que buscó cupo en nueve instituciones del país y que el estado crítico del menor convertía cualquier desplazamiento en un procedimiento de alto riesgo. «Los traslados gestionados para el paciente no pudieron realizarse como consecuencia de la condición clínica y la evolución médica», señaló. La clínica respaldó esa explicación: el traslado de un paciente crítico requiere que su condición lo permita, no solo que otra institución lo acepte.
Entre ambas posiciones, la secretaria de Salud de Antioquia, Alma Solano, dijo que en el acompañamiento del caso encontraron «posibles situaciones de fallas en el proceso de remisión del niño» y que esperan las acciones que adopte la Superintendencia frente a la EPS.
La muerte del niño se suma a los cuestionamientos que Coosalud acumula en el departamento, donde al menos 40 hospitales públicos han amenazado con suspender servicios a sus afiliados por deudas y el Hospital La María, de Medellín, ya lo hizo. Corresponde ahora a los organismos de control establecer si la muerte se debió a fallas de la EPS o a un estado de salud que impedía el traslado.


