Bogotá descarta racionamiento de agua con Chingaza al 95 %
El Acueducto y la Alcaldía aseguran que las reservas y la operación plena de Tibitoc alcanzan para la temporada seca, que empezaría en noviembre y llegaría hasta abril de 2027.

Bogotá no volverá a tener racionamiento de agua durante la sequía que se acerca. Lo aseguraron este sábado la gerente de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado, Natasha Avendaño, y el alcalde Carlos Fernando Galán, que descartó el riesgo en términos categóricos: “no existe ese riesgo, ya garantizamos el abastecimiento de agua en medio del peor fenómeno del Niño que va a tener el país”.
El argumento es el estado de las reservas. El sistema Chingaza, que abastece la mayor parte del agua potable de la capital, está por encima del 95 % de su capacidad, justo en el mes en que históricamente empiezan a disminuir las afluencias. A eso se suman la operación completa de la planta de Tibitoc y medidas de gestión que aliviaron la presión sobre Chingaza.
Con esas condiciones, el Acueducto sostiene que puede garantizar el suministro para más de diez millones de personas en Bogotá y en los municipios que atiende durante una temporada seca que empezaría en noviembre y se extendería hasta abril de 2027. Avendaño pidió de todos modos mantener los hábitos de ahorro.
La confianza viene de la experiencia anterior. La llamada Estrategia de Seguridad Hídrica, con siete pilares y desarrollada con organismos multilaterales y entidades financieras internacionales, nació después del racionamiento que afectó a la ciudad durante 2024 y parte de 2025. “Y como ‘al perro no lo capan dos veces’, por ningún motivo vamos a permitir que Bogotá vuelva a sufrir una medida que nos obligó a modificar nuestras rutinas”, escribió la gerente.
Donde el alcalde sí pidió apurar es en energía. Galán reclamó acelerar la culminación de las redes de transmisión Norte-Chivor y Sogamoso, con avances del 81 % y del 68 %, y advirtió que si no están en operación completa en octubre del próximo año habría riesgos para Bogotá y la región. También propuso una estrategia conjunta de ahorro para reducir los picos de demanda, que crecen con los 1.625 buses eléctricos en operación y cerca de 900 más proyectados.


