La cárcel para sindicados de Medellín llega al 35 % de la obra
El proyecto en San Cristóbal avanza por encima de lo programado, con 374 personas trabajando en el sitio. Tendrá capacidad para 1.339 detenidos y costará $675.000 millones que se pagarán entre 2027 y 2038.

La cárcel para sindicados que se construye en el corregimiento de San Cristóbal, en Medellín, alcanzó el 35 % de ejecución física, por encima de lo que marcaba el cronograma.
En el terreno trabajan 374 personas. El 62 % es mano de obra no calificada de las comunidades vecinas, el 25 % es personal especializado y las mujeres son el 8 % del total.
Avanzan al tiempo los cinco pabellones principales —algunos ya en el tercer y cuarto nivel—, además de los edificios de sanidad, servicios generales, talleres de formación y los sistemas de seguridad. En paralelo siguen las excavaciones de plataformas, las vías de acceso, los pilotes estructurales y los muros de contención.
El centro quedará con capacidad para 1.339 personas privadas de la libertad, distribuidas en seis pabellones, uno de ellos destinado a adultos mayores y a personas con movilidad reducida. Habrá zonas de salud, formación, visitas y asesoría jurídica, y un centro de control con vigilancia permanente.
El proyecto cuesta $675.000 millones bajo un esquema de asociación público-privada, el primero de ese tipo en materia carcelaria en el país, con pagos repartidos entre 2027 y 2038.
Su destino es descongestionar las estaciones de policía y los centros de detención transitoria del Valle de Aburrá, donde hoy permanecen hacinados detenidos que deberían estar bajo custodia carcelaria. El seguimiento técnico está a cargo de la Secretaría de Seguridad y Convivencia, que dirige Manuel Villa Mejía.


