Colpensiones estrena presidente con $5 billones por cerrar
Carlos René Montoya se posesionó este lunes. Su primer pendiente es conseguir con Hacienda los recursos que faltan para las mesadas de noviembre y diciembre de 1,9 millones de pensionados.

Carlos René Montoya Muñoz se posesionó este lunes como presidente de la Administradora Colombiana de Pensiones, Colpensiones, en un acto encabezado por el presidente Abelardo de la Espriella. La junta directiva de la entidad había ratificado su elección días antes, en una sesión presidida por la ministra del Trabajo, Natalia Eugenia López Fuentes, como representante del jefe de Estado.
Montoya es abogado de la Universidad del Sinú, con especializaciones en Negociación y Manejo de Conflictos, Derecho Procesal Civil y Derecho Administrativo, formación en Alta Gerencia de la Universidad de los Andes y capacitación en relaciones laborales certificada por la Organización Internacional del Trabajo.
Su hoja de vida suma 25 años repartidos entre el sector público, la empresa y la academia. En el Estado pasó por la Auditoría General de la República, la Defensoría del Pueblo y el Ministerio del Trabajo; en el sector privado fue directivo de la Universidad del Sinú Elías Bechara Zainum y gerente de Relaciones Laborales y Asuntos Externos en Cerro Matoso, donde condujo ocho convenciones colectivas.
Esa experiencia en negociación le va a servir pronto, porque el primer asunto que hereda no es técnico sino de caja. Colpensiones necesita gestionar con el Ministerio de Hacienda $5 billones para cerrar 2026 y garantizar las mesadas de noviembre y diciembre a más de 1,9 millones de beneficiarios, un faltante atribuido a la presión fiscal y al aumento del salario mínimo.
Al mismo tiempo debe montar la operación del modelo de pilares de la reforma pensional, bajo el cual la entidad recibirá de forma obligatoria las cotizaciones de los trabajadores sobre los primeros 2,3 salarios mínimos. Eso obliga a ampliar la infraestructura tecnológica para procesar millones de nuevos afiliados y a coordinar el flujo de recaudos con las administradoras del componente complementario de ahorro individual para liquidar pensiones combinadas.
Otro frente es el de las decisiones judiciales en favor de las mujeres: la reducción gradual del requisito de cotización de 1.300 a 1.000 semanas y la compensación de hasta 50 semanas por cada hijo nacido vivo, con un tope de tres. Validar esos requisitos en las historias laborales sin represar trámites es parte del encargo.
Montoya llega además después de varios meses de presidencia en encargo, de modo que estabilizar la dirección interna, reducir los tiempos de respuesta en el reconocimiento de prestaciones y ordenar la gestión de los fondos del régimen de prima media entran en la misma lista.


