El terremoto abrió el cementerio de Roldanillo
La Unidad de Búsqueda recuperó dos cuerpos esqueletizados y nueve bolsas con prendas de uso militar. Los registros del camposanto sitúan su llegada entre 2000 y 2006.

El sismo del 10 de agosto movió y agrietó el cementerio de Roldanillo, en el norte del Valle del Cauca, y dejó a la vista lo que llevaba dos décadas enterrado. La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas recuperó allí dos cuerpos esqueletizados y nueve bolsas con objetos y prendas de uso militar, que van ahora a análisis e identificación.
Hay un dato del propio camposanto que le da otra dimensión al hallazgo: la información disponible allí indica que esos cuerpos llegaron entre 2000 y 2006.
La Unidad de Búsqueda no investiga muertes cualesquiera. Fue creada por el Acuerdo de Paz para buscar a las personas desaparecidas en el conflicto armado, y que sea ella la que interviene marca la hipótesis con la que se trabaja.
Nada de esto está establecido todavía. Hay dos cuerpos sin nombre, unas prendas militares y una ventana de años; la identificación dirá lo demás.
El terremoto sacudió cementerios de todo el occidente del país, y además del de Roldanillo quedaron restos humanos expuestos en el de Tambores, en Risaralda. La Unidad de Búsqueda activó un protocolo para salvaguardarlos, con prisa: un cementerio dañado es también una prueba que se degrada, y lo que la lluvia, el desorden o una remoción apresurada borren se pierde para siempre.
En Colombia hay más de cien mil personas dadas por desaparecidas. Cada cuerpo sin identificar en un cementerio de pueblo es, potencialmente, una de esas búsquedas que lleva veinte años abierta.


