Christa Pike sobrevive a la inyección letal y Tennessee frena ejecuciones
La condenada recibió dos dosis de pentobarbital, siguió con vida y fue llevada en ambulancia a un hospital de Nashville, donde sigue en estado crítico. El gobernador Bill Lee suspendió las ejecuciones que quedaban este año.

Christa Pike, de 50 años, sobrevivió a la inyección letal con la que Tennessee intentó ejecutarla la noche del miércoles en la prisión de máxima seguridad Riverbend, en Nashville. Tras recibir dos dosis de pentobarbital, el único fármaco del protocolo del estado, seguía respirando, y a las 8:50 p. m. fue llamada una ambulancia que la trasladó a un hospital, donde casi 24 horas después permanecía en estado crítico y con un pronóstico incierto.
La cortina de la cámara de ejecución se abrió a las 7:26 p. m. Durante cerca de una hora, el equipo intentó canalizarle una vena con al menos siete agujas en el brazo izquierdo; una de ellas salió doblada, y su brazo derecho se tornó morado, con ampollas y quemaduras alrededor de los pinchazos. «Siento que mi brazo va a reventar», alcanzó a decir la condenada. Cinco minutos después de la segunda dosis seguía respirando.
Médicos consultados tras el procedimiento plantearon que el fármaco no entró directamente al torrente sanguíneo, sino que se filtró en el tejido que rodea la vena, lo que redujo su efecto. También advirtieron que Pike pudo sufrir daño neurológico. Siete personas han sobrevivido antes a ejecuciones fallidas en Estados Unidos porque no se les pudo encontrar una vena, pero ninguna después de recibir los fármacos.
«Esto es una tragedia. Nadie quería que pasara lo que pasó anoche.»
El gobernador suspendió la ejecución de Pike y la única que quedaba programada para el resto de 2026, y ordenó una revisión completa a cargo de un tercero independiente para establecer qué ocurrió, aunque dijo que el personal de la prisión parecía haber seguido el procedimiento. Los abogados de la mujer, que el jueves calificaron lo ocurrido de «cruel» y «tortuoso», presentaron una apelación y piden que se le conmute la pena.
Pike fue condenada a muerte por el asesinato de Colleen Slemmer, su compañera en un centro de formación Job Corps, cometido en 1995, cuando tenía 18 años. De haberse consumado, habría sido la primera mujer ejecutada en Tennessee en unos 200 años, después de que el estado le negara la clemencia y la Corte Suprema de Estados Unidos levantara el último freno judicial a la ejecución.


