Ciberataque a Crédit Mutuel Arkéa deja pérdidas millonarias
El grupo bancario confirmó este miércoles que delincuentes informáticos hicieron transferencias fraudulentas desde una cuenta interna; las primeras estimaciones hablan de más de US$133 millones.

Crédit Mutuel Arkéa, grupo bancario cooperativo francés con sede en Bretaña, confirmó este miércoles que sufrió un ciberataque en el que los delincuentes hicieron transferencias fraudulentas desde una cuenta interna del banco hacia otras entidades financieras. Las primeras estimaciones sitúan el monto sustraído por encima de US$133 millones, unos 118 millones de euros.
Según el banco, los atacantes entraron a través de la plataforma de uno de sus proveedores. La entidad aseguró que su pérdida final será inferior a esa estimación, aunque no dio una cifra definitiva, y sostuvo que la cantidad afectada no compromete su solidez financiera. Dijo además que el ataque ya está contenido y que avisó a las autoridades en cuanto lo detectó.
«Este incidente no ha tenido ningún impacto en los activos de los clientes y solo ha causado un retraso en la ejecución de ciertas transferencias.»
Esos retrasos se normalizaron en la mañana del miércoles. El banco insistió en que los fondos de sus clientes siguen protegidos, porque los delincuentes usaron una cuenta del propio grupo, pero advirtió que podrían llegar intentos de suplantación o phishing aprovechando el caso.
El rastro del dinero empezó a seguirse desde el 2 de noviembre, cuando el investigador de cadenas de bloques ZachXBT alertó de movimientos sospechosos que sumaban US$106 millones, a los que luego añadió otros US$27 millones. Buena parte del dinero se convirtió en ether, una criptomoneda que no se puede congelar directamente; Tether bloqueó cerca de US$1,14 millones en su moneda estable y la plataforma Crypto.com frenó nuevos movimientos ligados al ataque.
Crédit Mutuel Arkéa tiene 5,8 millones de clientes y activos por 211.500 millones de euros, lo que lo hace mucho más pequeño que gigantes franceses como BNP Paribas o Société Générale. Los ataques informáticos con robo de fondos a bancos de ese tamaño siguen siendo poco frecuentes, aunque los reguladores europeos han endurecido sus advertencias sobre el riesgo cibernético.


