El concierto por el terremoto ya recaudó 4.500 millones antes de empezar
Treinta y cuatro artistas tocan esta noche en el Vive Claro de Bogotá. Más de veinte mil personas donaron para entrar y todo lo recaudado va a reponer las casas que se cayeron.

«Colombia: Voces por la Vida» se celebra esta noche en el Vive Claro Distrito Cultural de Bogotá, y llega al escenario con más de 4.500 millones de pesos ya recaudados. El dinero salió de más de veinte mil donaciones hechas antes de que sonara la primera canción.
Al concierto no se entra comprando boleta sino donando: la contribución mínima es de 100.000 pesos y se hace por Ticketmaster. El aforo previsto ronda las 40.000 personas.
Suben al escenario 34 artistas, entre ellos Maluma, Miguel Bosé, Sebastián Yatra, Manuel Turizo, Andrés Cepeda, Eladio Carrión, Silvestre Dangond, Beéle, Greeicy y el Grupo Niche. Karol G participa por transmisión en vivo, en colaboración con su fundación Con Cora.
Ninguno cobra. Artistas, productores, técnicos y proveedores donan su trabajo, de modo que el cien por ciento de lo recaudado va a Presentes Corporación, la organización encargada de administrar los recursos y de liderar la reconstrucción de viviendas en las zonas más golpeadas.
El destino de esa plata está acotado a propósito: no va a ayuda humanitaria general sino a reponer el techo de las familias que perdieron la casa por completo. La organización se armó en menos de una semana después del sismo de magnitud 7,4 del 10 de agosto, que dejó más de 120.000 familias afectadas en quince departamentos.
Ese dinero llega mientras las cuentas públicas todavía no cuadran. El Gobierno evalúa cómo financiar la reconstrucción sin subir impuestos, y la Unidad de Gestión del Riesgo no ha terminado de levantar el censo de daños en Chocó, el Eje Cafetero y el Valle del Cauca: sin ese censo no hay cifra firme de cuánto costará.
Es la tercera iniciativa musical en pocos días, después de «Juntos x Colombia» en Bogotá y del cartel anunciado para el Movistar Arena. Frente a los 30 billones en que se estiman las pérdidas, los 4.500 millones son una fracción mínima; su valor está en que llegan rápido y con destino específico.


