El Estado deja sin cobrar $165,6 billones a sus deudores
La cartera morosa reúne 996.611 deudores con corte al 31 de mayo. Veinte entidades concentran el 82 % y unos $65 billones llevan cinco años o más sin pagarse.

La Contraloría General de la República contabilizó $165,64 billones en deudas que el Estado colombiano tiene registradas y no ha cobrado. El monto corresponde a 996.611 personas naturales y jurídicas con corte al 31 de mayo de 2026, y equivale a más de cinco veces lo que cuesta la reconstrucción del país tras el terremoto del 10 de agosto.
El grueso está concentrado en pocas manos. Veinte entidades acumulan $135,8 billones, el 82 % del total: el Consejo Superior de la Judicatura encabeza la lista con $49,8 billones repartidos entre 31.173 deudores, y la Dian sigue con $37,5 billones y 92.215 deudores. Detrás aparecen Central de Inversiones, el Distrito de Bogotá y la Unidad para las Víctimas.
Buena parte de esa plata ya está en riesgo de no recuperarse nunca. Cerca de $65 billones llevan cinco años o más en mora, un plazo en el que las obligaciones empiezan a prescribir y la gestión de cobro pierde eficacia.
Mientras esas deudas envejecen, quienes las tienen siguieron haciendo negocios con el sector público. Entre diciembre de 2025 y mayo de 2026, 20.238 personas y organizaciones registradas como morosas firmaron contratos con entidades estatales por $16,3 billones, aunque debían $11,8 billones. Otras 13.282 recibieron pagos con recursos públicos por $124,9 billones con obligaciones pendientes cercanas a $20,9 billones.
El cruce solo fue posible con lo que las propias entidades reportaron, y ese registro está a medias: apenas 2.545 de las 6.398 entidades estatales han inscrito alguna vez a un deudor moroso. Las 3.853 restantes nunca lo han hecho, de modo que la cifra de $165,6 billones es un piso y no un techo.
La alerta llega en el peor momento fiscal posible. El Gobierno busca $30 billones para levantar lo que tumbó el terremoto y discute una reforma tributaria para septiembre, con un déficit que ya bordea el 6 % del producto interno bruto.


