Desde este martes la factura de luz premia o castiga el consumo
La Creg pone en marcha por seis meses un programa que cobra de más a quien supere en 10 % su meta individual y abona un saldo a favor a quien la reduzca en esa proporción. La primera factura será pedagógica.

Desde este martes 1.º de septiembre entra en vigor en todo el país un programa transitorio de ahorro de energía para hogares y pequeños negocios. Lo estableció la Comisión de Regulación de Energía y Gas mediante la Resolución 101 120 de 2026, ajustada después por la Resolución 101 126, y durará seis meses.
Cada usuario tendrá una meta individual de consumo calculada con su propio historial de los últimos doce meses. Sobre esa meta operan dos mecanismos: quien la supere en más de un 10 % pagará un cobro adicional por el consumo que exceda ese margen; quien reduzca su consumo mensual en más de un 10 % recibirá un beneficio económico.
Ese beneficio no es inmediato. Se refleja como saldo a favor en la factura, se liquida al cierre del programa y su monto depende de los recursos que efectivamente se recauden por los cobros adicionales. La meta de cada hogar, además, nunca será inferior al consumo mínimo de subsistencia que le corresponda.
La primera factura que se emita después del 1.º de septiembre tendrá carácter pedagógico: quienes superen su meta en más del 10 % no pagarán todavía el cobro adicional, aunque el ahorro que logren sí se contabilizará. Quedan exentos del programa los usuarios regulados de los municipios afectados por el terremoto.
La Creg insiste en que la medida no es un aumento de tarifa sino un mecanismo temporal para cambiar los patrones de consumo. El origen está en los pronósticos climáticos: la entidad calcula una probabilidad de hasta 81 % de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte entre octubre y diciembre de 2026.
Ese escenario reduciría los aportes de agua a los embalses justo cuando la demanda de electricidad del país está en máximos históricos, y la generación hidroeléctrica pesa de forma determinante en la matriz energética colombiana.
«Actuar desde ya es la mejor forma de cuidar nuestras reservas hídricas. Ahorrar no es un castigo, es una invitación a que todos pongamos nuestro grano de energía.»
El mecanismo ya había sido aprobado antes, pero quedó suspendido de forma transitoria mientras la comisión hacía ajustes y atendía la emergencia del terremoto del 10 de agosto. El cambio principal fue la forma de fijar la meta, que ahora tiene en cuenta los hábitos de cada usuario y las particularidades de cada región.


