Daniel Briceño dice que dos procesos buscan quitarle la curul
El representante del Centro Democrático respondió en video a una denuncia en la Corte Suprema por las 602 casas sede de su campaña y a la demanda de pérdida de investidura que estudia el Consejo de Estado.

El representante a la Cámara por Bogotá Daniel Briceño, del Centro Democrático, habló por primera vez este miércoles de los dos procesos que, según él, buscan sacarlo del Congreso: una denuncia penal ante la Corte Suprema de Justicia por las casas sede de su campaña y una demanda de pérdida de investidura que estudia el Consejo de Estado. Lo hizo en un video difundido en sus redes sociales, en el que pidió a sus seguidores que oraran por él y aseguró que sus abogados atienden ambos casos.
«Lo que viene pasando en los últimos meses es absolutamente preocupante. Yo no había dicho nada porque mis abogados están muy pendientes del tema.»
El primer frente es la denuncia que la abogada Juliana Beltrán radicó el 30 de septiembre ante la Sala Especial de Instrucción de la Corte, competente para investigar a los congresistas. Beltrán pide establecer si Briceño incurrió en falsedad en documento privado y fraude procesal, porque las 602 viviendas que sus simpatizantes prestaron en Bogotá para reuniones y actividades de campaña no aparecen como aportes en especie en los informes de ingresos y gastos. El congresista calificó esa tesis de «absolutamente falsa» y sostuvo que esas personas abrieron sus puertas «sin gastar plata, sin hacer parte de una estructura política».
El segundo está en el Consejo de Estado, que el 17 de septiembre admitió la demanda de pérdida de investidura presentada el 10 de agosto por la exfiscal Angélica María Monsalve. El pleito gira en torno al salto de Briceño del Concejo de Bogotá, para el que fue elegido en el período 2024-2027 y al que renunció el 1 de diciembre de 2025, a la Cámara para 2026-2030. El representante sostiene que la ley y la jurisprudencia ya han admitido ese paso en otros casos; para que prospere la demanda, tendrá que probarse que él sabía o debía saber que estaba inhabilitado.
Briceño, que llegó a la Cámara con más de 260.000 votos y la austeridad como bandera, presentó ambas acciones como parte de una misma estrategia. «Ambas mujeres buscan lo mismo: darse visibilidad», dijo, y agregó que el propósito es acallar la expresión electoral de quienes lo eligieron. Anticipó que vendrán más demandas y denuncias, y cerró su mensaje con una frase dirigida a sus contradictores: «La estrategia de la izquierda en Colombia es literalmente meternos a la cárcel o quitarnos la curul».


