De La Espriella le pide a Trump suspender los aranceles
En una llamada telefónica el sábado 15 de agosto, el presidente colombiano planteó el alivio arancelario como apoyo a la reconstrucción tras el sismo del 10 de agosto.

El presidente Abelardo De La Espriella habló por teléfono con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el sábado 15 de agosto, y le pidió considerar la suspensión temporal de los aranceles que ese país aplica a los productos colombianos. La solicitud se hizo en medio de la emergencia por el terremoto de magnitud 7,4 que golpeó el centro y el occidente del país el lunes 10.
El planteamiento apunta directamente al bolsillo de los sectores exportadores. Desde el 24 de julio, Estados Unidos aplica gravámenes de entre 10 % y 12,5 % a cerca de 60 socios comerciales, entre ellos Colombia, y en el caso colombiano el arancel del 12,5 % recae sobre algunas importaciones, entre ellas las flores, uno de los renglones con mayor peso en empleo rural y en la balanza exportadora.
«Le pedí que considerara la suspensión temporal de los altos aranceles»
De La Espriella agradeció a Trump, en nombre del Gobierno Nacional y del pueblo colombiano, la ayuda económica y el trabajo de los equipos de rescate estadounidenses enviados para atender la emergencia. Trump, según la versión entregada por el presidente colombiano, expresó sus condolencias por las víctimas y su solidaridad con las familias afectadas.
El Gobierno colombiano sostuvo que la petición de alivio arancelario busca proteger el empleo, respaldar a los empresarios y aliviar la situación de los sectores productivos afectados por las consecuencias del sismo.
Se trata de una solicitud, no de una decisión. Hasta ahora no hay ninguna medida que suspenda o reduzca los aranceles a las exportaciones colombianas, y el contenido de la conversación se conoce por la versión del Gobierno colombiano; no ha habido pronunciamiento del lado estadounidense.
El sismo dejó 289 personas muertas, según el balance oficial más reciente al momento de la llamada, con la emergencia concentrada en departamentos del centro y el occidente y daños en vivienda, infraestructura vial y servicios.
Antes de la llamada, la administración Trump ya había comprometido 15,5 millones de dólares para albergues de emergencia, alimentos, protección de población afectada y evaluaciones de daños. Esa cifra queda muy por debajo del costo estimado de la reconstrucción, lo que explica por qué el Gobierno colombiano puso el foco en el comercio: un alivio arancelario, a diferencia de una donación puntual, actuaría de forma sostenida sobre los ingresos de los exportadores.
De La Espriella asumió la Presidencia el 7 de agosto para el cuatrienio 2026-2030 y el terremoto ocurrió tres días después, así que esta es su primera conversación conocida con la Casa Blanca. Ocurre además sobre un expediente comercial abierto: los gravámenes anunciados en julio afectan a un grupo amplio de socios de Estados Unidos y no fueron diseñados como respuesta a la situación colombiana.
Lo que viene depende de Washington. Una suspensión temporal, incluso parcial o por producto, requiere una decisión del Ejecutivo estadounidense, y mientras eso no ocurra las flores y los demás bienes colombianos incluidos en la medida seguirán entrando al mercado estadounidense con el arancel vigente.


