El dólar bajó a donde no estaba desde octubre de 2018
La divisa tocó los 3.032 pesos y acumula una caída de 964 pesos en un año. Para el exportador que cobra en dólares y paga en pesos, cada mes vale menos que el anterior.

El dólar tocó los 3.032 pesos, un nivel que no se veía desde octubre de 2018, y quedó a la vista de la barrera de los 3.000. La Tasa Representativa del Mercado que fijó la Superintendencia Financiera se ubicó en 3.053 pesos.
En un año la divisa acumula una caída de 964 pesos, y en julio el peso colombiano fue la moneda que más se fortaleció en el mundo, con una apreciación del 9,84 %.
Un dólar barato abarata lo importado —maquinaria, insumos, tecnología, viajes— y alivia a quien tiene deuda en esa moneda. Ese lado de la cuenta es real y se nota en el precio de las cosas.
El otro lado también. Quien exporta cobra en dólares y paga nómina, arriendo y proveedores en pesos: cuando la divisa cae mil pesos en doce meses, el mismo contenedor vendido al mismo precio deja bastante menos al llegar a la cuenta. El tejido exportador está recibiendo ese golpe justo cuando además suben los costos laborales, dos presiones sobre el mismo margen.
Y no es un dato de pantalla. Buena parte de lo que Colombia vende afuera sale de regiones donde el ingreso de un municipio entero depende de una cosecha: café en el Eje Cafetero y Antioquia, flores en la Sabana de Bogotá y Rionegro, banano en Urabá. La revaluación es lo que un caficultor recibe por carga cuando el precio internacional se traduce a pesos.
Detrás del movimiento hay una tasa de interés local que sigue en 12 %, entre las más altas de la región, que atrae capital buscando rendimiento, y un dólar que se debilita en el mundo entero, no solo frente al peso.
El Banco de la República mantiene esa tasa alta precisamente porque la inflación no cede, de modo que el mismo instrumento que se usa contra los precios está sosteniendo la revaluación que golpea al exportador.


