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sábado, 17 de octubre de 2026

Mundo9 de octubre de 2026Actualizado el 9 de octubre a las 01:16 p. m.

EE. UU. sanciona a la CPI horas después del Nobel de Paz a Navi Pillay

Washington prohibió las transacciones con la Corte Penal Internacional y le dio seis meses a sus empresas para cortar todo negocio con ella. La Unión Europea y ocho países aliados rechazaron la medida.

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El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, habla con periodistas
Foto: NBC News

Estados Unidos impuso este viernes sanciones contra la Corte Penal Internacional (CPI) como institución, pocas horas después de que el Comité Nobel noruego le concediera el Premio Nobel de Paz 2026 a la jurista sudafricana Navi Pillay, exjueza de ese mismo tribunal. Las medidas, anunciadas por el secretario de Estado, Marco Rubio, bloquean los bienes de la corte en territorio estadounidense y prohíben cualquier aporte de fondos, bienes o servicios en su favor.

El paquete le cierra a la CPI el acceso a servicios financieros y a empresas tecnológicas de Estados Unidos, así como el uso del dólar, y les da seis meses a las compañías y personas estadounidenses que hacen negocios con el tribunal para desmontar esas relaciones. Washington dejó exenciones temporales para el mantenimiento, la tecnología y el pago de pensiones. Hasta ahora, las sanciones se habían dirigido contra jueces, fiscales y funcionarios de la corte, no contra el organismo.

«Vamos a prohibir las transacciones con este tribunal deshonesto, cortarle sus recursos y paralizar su capacidad de actuar contra nosotros. O la CPI pone fin a sus amenazas, o nosotros ponemos fin a la CPI.»
Marco Rubio, secretario de Estado de EE. UU.

La corte, con sede en La Haya, respondió que la decisión es un intento de obstruir la justicia y de impedirle cumplir la función para la que fue creada. Su presidenta, la jueza Tomoko Akane, la calificó de «ataque al Estado de derecho» y aseguró que el tribunal seguirá ejerciendo su mandato «con independencia e imparcialidad». El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, cuyo arresto pidió la CPI, en cambio, celebró la medida.

El rechazo también llegó desde Europa. La Comisión Europea calificó las sanciones de «profundamente lamentables», dijo estar lista para tomar «cualquier medida necesaria» que le permita a la corte seguir trabajando y alista un mecanismo de bloqueo para impedir que las empresas europeas acaten las sanciones. Los cancilleres de Canadá, Dinamarca, Alemania, Francia, Italia, Japón, Países Bajos y Reino Unido expresaron en una declaración conjunta su «firme desacuerdo» y su respaldo al tribunal.

El choque coincide con el reconocimiento a Pillay, que fue jueza de la CPI y del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos y presidió la comisión de Naciones Unidas que concluyó que Israel cometió genocidio en Gaza. Al conceder el premio, el Comité Nobel advirtió que los jueces enfrentan un «ataque político» y defendió el sistema de justicia internacional como pieza esencial para la paz.

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