El Ejército destruye 130 kilos de explosivos ocultos en Briceño
Entre el material había granadas adaptadas para lanzarse desde drones. La caleta, en la vereda Palmichal, se atribuye a la estructura 36 de las disidencias de alias Calarcá.

El Ejército destruyó de forma controlada más de 130 kilos de explosivos que las disidencias de alias Calarcá tenían escondidos en la vereda Palmichal, zona rural de Briceño, en el norte de Antioquia.
El material estaba repartido en un cilindro de 60 libras, dos artefactos explosivos improvisados y cinco granadas de fabricación artesanal de 81 milímetros. Esas granadas habían sido modificadas para lanzarse desde drones, la modalidad con la que los grupos armados atacan a distancia a soldados y policías.
Dar con la caleta fue obra de la Fuerza de Despliegue Rápido número 7 y de la Séptima División, a partir de información de inteligencia militar. El punto exacto lo marcó Megan, una perra entrenada para detectar explosivos, lo que evitó que los soldados tuvieran que manipular el material antes de acordonar la zona.
Según el Ejército, el arsenal pertenecía a la estructura 36 y estaba destinado a atentados contra la población civil y la Fuerza Pública. La institución sostiene que ese frente ha perdido capacidad en Briceño desde que hace poco más de un mes arreciaron las operaciones militares en el municipio.
Briceño lleva meses en esa disputa. A comienzos de agosto, unas 70 familias habían salido desplazadas por los enfrentamientos entre grupos armados, y a finales de ese mes cuatro soldados resultaron heridos al caer en un campo minado en el municipio.


