La AfD gana en Mecklemburgo y Die Linke se impone en Berlín
Die Linke ganó en Berlín con el 25,8 % y Alternativa para Alemania se llevó Mecklemburgo-Pomerania Occidental con el 37,8 %. La CDU del canciller Merz cayó al 5,1 % en ese estado.

Alemania votó este domingo en dos estados y en los dos ganó quien no está en el centro. Die Linke se impuso en Berlín con el 25,8 % y Alternativa para Alemania se llevó Mecklemburgo-Pomerania Occidental con el 37,8 %, por delante del 36,3 % de los socialdemócratas.
Detrás de la victoria berlinesa está Elif Eralp, de 45 años, cuya campaña giró sobre la crisis de la vivienda y el poder adquisitivo y permitió al partido casi duplicar su resultado de 2023. La siguieron la CDU con el 20 %, Los Verdes con el 15,4 %, la AfD con el 13,8 % —frente al 9,1 % de hace tres años— y el SPD con el 12 %.
En la capital federal se perfila una coalición de Die Linke con socialdemócratas y verdes, lo que dejaría la ciudad gobernada por primera vez por la izquierda radical. En Mecklemburgo el escenario es el inverso: se espera un gobierno encabezado por el SPD con Die Linke, que obtuvo el 6,2 %, y Los Verdes, con el 5,5 %, manteniendo el cordón sanitario que aísla a la AfD.
El candidato ultraderechista Leif-Erik Holm lideró los sondeos durante meses y solo fue superado en los últimos días de campaña por la primera ministra regional, Manuela Schwesig, que se presentó como la única capaz de impedir que la AfD se convirtiera en la principal fuerza del estado. Aun así, el partido más que duplicó el 16,7 % que había obtenido en 2021.
Para la CDU no hubo consuelo en ninguno de los dos lados. En Mecklemburgo se quedó en el 5,1 %, apenas por encima del umbral del 5 % que da acceso al parlamento regional y su peor derrota electoral desde el 9 % de Bremen en 1951. «Es un desastre», reconoció el canciller Friedrich Merz.
El doble revés llega dos semanas después de Sajonia-Anhalt, donde la AfD rozó la mayoría absoluta con el 43,8 %, y con una participación en fuerte aumento: 3,8 millones de electores acudieron a las urnas este domingo.
Merz canceló de inmediato el viaje que tenía previsto a Nueva York para la Asamblea General de las Naciones Unidas y convocó de urgencia a la cúpula de su partido. Descartó dimitir: «Estas reformas deben llevarse a cabo. Asumo esa responsabilidad porque quiero hacer avanzar nuestro país», dijo, quince meses después de llegar al poder.


