EPM ofrece vender Afinia por los $3,2 billones que invirtió
Federico Gutiérrez se reunió en Barranquilla con el presidente Abelardo de la Espriella y los ministros de Minas y de Hacienda. El Gobierno descartó intervenir la filial, que necesita $1,2 billones para cerrar el año.

El Gobierno nacional descartó por ahora intervenir Afinia, la filial de EPM que presta el servicio de energía en Bolívar, Córdoba, Sucre, Cesar y parte del Magdalena. La decisión salió de una reunión celebrada este sábado en la sede presidencial de Barranquilla entre el presidente Abelardo de la Espriella, el alcalde de Medellín y presidente de la junta directiva de EPM, Federico Gutiérrez, la ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, y el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez.
Sobre la mesa quedó la oferta de venta. Gutiérrez aseguró que EPM está dispuesta a desprenderse de Afinia por lo que invirtió en ella, $3,2 billones, y calificó la llegada del grupo antioqueño a la región Caribe como «la peor decisión que ha tomado EPM en más de 70 años».
«Desde EPM estamos dispuestos es en venderlo por la inversión que hicimos, que fueron $3,2 billones. No hay empresa que aguante y esto necesita una salida estructural.»
Esa salida estructural responde a un hueco que no deja de crecer. Afinia recauda apenas $57 de cada $100 que factura por la evasión, el robo de energía y el no pago; la operación le cuesta a EPM $1,5 billones al año y la filial necesita $1,2 billones para terminar 2026. Las pérdidas por no recaudo y robo llegan al 27 % en Sucre y Bolívar y al 42 % en el Cesar.
A la presión de la filial se suma la del propio grupo: la participación de EPM en la generación de energía del país bajó del 32 % al 18 %, con solo dos de las cuatro turbinas de Hidroituango en operación. El 22 de septiembre, además, Afinia recibió un plazo del operador del mercado, XM, para ponerse al día en pagos pendientes por el suministro de energía.
Entre las medidas que se estudian están la instalación de medidores prepago y la creación de comunidades energéticas en algunas zonas, junto con un salvamento financiero que el Gobierno anunciará en los próximos días. El compromiso de ambas partes es evitar tanto la intervención como un racionamiento de energía en la región por razones financieras.


