EE. UU. acusa a dos cubanos y un venezolano de servir a Rusia
La acusación dice que ofrecieron 40.000 dólares por matar a un disidente ruso en Washington. Los cinco procesados, entre ellos un excoronel ruso, siguen prófugos.

El Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó a cinco personas —dos rusos, dos cubanos y un venezolano— de trabajar para los servicios de inteligencia de Rusia en una trama de vigilancia, reclutamiento y asesinatos por encargo, que incluía un plan para matar a un disidente ruso en territorio estadounidense.
Los acusados son Yuri Khrameev, de 63 años y excoronel de la inteligencia rusa; su hijo Kirill, de 27 y miembro del Servicio Federal de Seguridad; los cubanos Oemis Romagoza Durruthy y Yaidel Delgado Suárez, ambos de 35, y el venezolano Ángel Eduardo Castro, de 22. Los cinco responden por conspiración para financiar el terrorismo y ninguno ha sido capturado.
Según la acusación, presentada en Nueva York, Delgado Suárez y Castro reclutaron este verano a una persona que vive en Estados Unidos para vigilar a un disidente ruso que creían instalado en el área de Washington. Primero le ofrecieron entre 1.000 y 1.500 dólares por fotografiar y grabar lugares ligados al objetivo, y luego 40.000 dólares por matarlo o hacerlo desaparecer.
La red no apuntaba solo a Estados Unidos. Los Khrameev habrían intentado en 2025 contratar a un ciudadano estadounidense para asesinar en Lituania a alguien que difundía información negativa sobre Rusia y, cuando este se negó, le propusieron incendiar un almacén o atacar una subestación eléctrica. A Romagoza Durruthy se le acusa de coordinar viajes y logística para ataques en la República Checa y Lituania en 2024.
El fiscal general, Todd Blanche, presentó el caso en rueda de prensa. Además del cargo común, Yuri Khrameev, Delgado Suárez y Castro enfrentan uno de conspiración para cometer asesinato por encargo, con una pena máxima de diez años de prisión.


