Estados Unidos destruye tres petroleros iraníes en el golfo
El Mando Central dijo que un portaaviones y un destructor esquivaron misiles de la Guardia Revolucionaria y respondió golpeando la flota que financia al cuerpo armado.

Estados Unidos informó este sábado que inutilizó de forma permanente dos petroleros de la Guardia Revolucionaria iraní y destruyó por completo un tercero, en represalia por el lanzamiento de misiles balísticos contra dos buques de guerra estadounidenses que patrullaban aguas de la región.
Los buques alcanzados fueron el M/T Downy, cerca de la isla de Jarg —donde se ubica la terminal por la que Irán exporta la mayor parte de su crudo—, y el M/T Stark 1, en las inmediaciones de Jask, al este del estrecho de Ormuz. El tercero, el M/T Kylo, navegaba vacío por el golfo de Omán y fue destruido tras impactos en varios puntos críticos, después de que se ordenara a la tripulación abandonar la nave.
El Mando Central estadounidense sostuvo que un portaaviones y un destructor de misiles guiados evitaron varios ataques iraníes y que ningún militar estadounidense resultó herido. Según ese mismo parte, las tres embarcaciones formaban parte de la red con la que Teherán financia a la Guardia Revolucionaria y a los grupos armados afines en la región, y ninguna tenía medios para defenderse.
«Que el mensaje para la Guardia Revolucionaria quede claro: si disparas contra dos de nuestros buques, te aplicaremos un mayor coste económico y eliminaremos tres de los vuestros.»
La televisión estatal iraní había informado antes que cuatro misiles estadounidenses alcanzaron un petrolero a unos diez kilómetros de la isla de Jarg, un punto golpeado en repetidas ocasiones a lo largo de la guerra, incluidos los bombardeos de marzo contra objetivos militares allí instalados.
Los ataques llegan un día después de que el presidente Donald Trump restara importancia al conflicto y marcan un nuevo giro hacia el enfrentamiento, tras seis meses de una guerra intermitente que comenzó el 28 de febrero con bombardeos estadounidenses e israelíes y en la que las negociaciones se han roto.
Ambas partes vienen buscando el desgaste militar y económico del otro. Washington mantiene el bloqueo de los puertos iraníes y la amenaza latente de nuevas acciones armadas, mientras Teherán ha cerrado el tráfico comercial por el estrecho de Ormuz, la vía por la que circula buena parte del petróleo del mundo.


