El Son de Negro de Santa Lucía es declarado patrimonio de la Nación
La Ley 2622 abre recursos para la Casa Museo del festival y para las escuelas de formación en torno a esta tradición del sur del Atlántico.

El Festival Nacional Son de Negro, que se celebra en Santa Lucía, en el sur del Atlántico, quedó declarado Patrimonio Histórico, Étnico y Cultural de la Nación. La declaratoria está contenida en la Ley 2622, sancionada el 24 de agosto de 2026 y firmada por la ministra de las Culturas, Paola Holguín, después de que el proyecto pasara en junio su cuarto y último debate en la plenaria de la Cámara de Representantes.
La ley va más allá del reconocimiento simbólico. Contempla recursos de los presupuestos de la Nación, el departamento y el municipio para construir, dotar y sostener la Casa Museo Son de Negro, incluidos su diseño y la adquisición de los terrenos.
También autoriza a los tres niveles de gobierno a destinar recursos para fortalecer las actividades culturales, musicales y artísticas que giran alrededor del festival, y para crear y sostener escuelas de formación cultural. A los ministerios de las Culturas y de Comercio les encarga contribuir al fomento, la salvaguardia, la internacionalización, la protección y la conservación de esa tradición.
El vocero del Gobierno, Miller Soto, situó la decisión en el terreno de la memoria: “No se trata solamente de una fiesta, se trata de memoria viva del Caribe. El Son de Negro es una tradición construida durante generaciones por las comunidades de esta región, con una profunda herencia afrocaribeña”.
Esa tradición tomó forma de festival en 1996, a partir de una investigación encabezada por el profesor Manuel Antonio Pérez Herrera junto con otros profesionales de Santa Lucía que buscaban recuperar las expresiones culturales del municipio. Su estética —cuerpos pintados de negro, machetes de madera y gestos exagerados— ha sido leída por los investigadores como una representación de identidad, resistencia y crítica social nacida en contextos de esclavitud y exclusión.
El alcalde de Santa Lucía, Edward Ecker Martínez, describió el trámite como una pelea larga. “Llegar hasta aquí implicó una lucha importante en el Congreso: tocar puertas y defender en cada etapa el valor histórico, étnico y cultural que el Son de Negro representa para Santa Lucía y para Colombia”, dijo, y agregó que el logro pertenece a quienes durante generaciones han mantenido viva la expresión.


