Saltar al contenido
NoticiasVeta

sábado, 17 de octubre de 2026

Mundo9 de septiembre de 2026Actualizado el 9 de septiembre a las 09:36 p. m.

Noruega entierra al rey Harald V con salvas y 3.000 policías

El féretro recorrió Oslo desde el Palacio Real hasta la catedral, seguido a pie por el nuevo rey Haakon VIII. Asistieron monarcas de nueve países y dirigentes de más de veinte.

CompartirWhatsAppXFacebook
La guardia real noruega saca de la catedral de Oslo el féretro del rey Harald V
Foto: Cortesía · Euronews

Veintiuna salvas de cañón abrieron este miércoles en Oslo el funeral de Estado del rey Harald V de Noruega, muerto el 28 de agosto a los 89 años. El cortejo llevó el féretro, cubierto con el estandarte real rojo, desde el Palacio Real hasta la catedral luterana de la ciudad.

Detrás del ataúd caminó su hijo, el nuevo rey Haakon VIII, junto a otros miembros de la familia real. La reina Sonja, viuda del monarca, y la reina Mette-Marit siguieron el recorrido en automóvil. Cuando empezó el oficio religioso, el país guardó un minuto de silencio.

En la procesión participaron los monarcas de Suecia, Dinamarca, España, Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, Mónaco y Jordania, el príncipe Guillermo de Gran Bretaña y el príncipe heredero Akishino de Japón, además de dirigentes políticos de más de veinte países, entre ellos el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski.

El presidente del Parlamento noruego, Masud Gharahkhani, lo recordó como un rey cercano que no tenía reparo en presentarse ante la gente con sus botas de caucho, y recuperó una frase de su discurso de Año Nuevo de 2008 en la que pedía dejar de hablar de «los más débiles de la sociedad» porque, decía, algunos de ellos están entre los más fuertes.

Harald llegó al trono en 1991 y reinó treinta y cinco años. Era el monarca de mayor edad de Europa y, pese a sus problemas de salud de los últimos años, siempre descartó abdicar. Su hijo asumió de inmediato y la semana pasada juró lealtad a la Constitución ante el Parlamento.

La imagen que quedó de su reinado es la del discurso de 2016 por sus veinticinco años en el trono, cuando definió a los noruegos como «niñas que aman a niñas, niños que aman a niños, y niñas y niños que se aman entre sí» y añadió que creen «en Dios, en Alá, en el Universo y en nada».

Al final del oficio, cuatro cazas F-35 sobrevolaron la catedral en formación de «hombre desaparecido» mientras el féretro salía hacia la capilla del castillo de Akershus, donde fue depositado en la cripta del mausoleo real junto a sus padres y abuelos, en un sarcófago de dos millones de dólares cuyo diseño no se ha revelado.

La policía noruega movilizó cerca de 3.000 agentes en lo que describió como una de las mayores operaciones de su historia, con 3.500 militares desplegados y restricciones excepcionales al espacio aéreo sobre buena parte del este del país. Miles de personas habían desfilado durante la semana ante el ataúd, y la plaza frente al palacio quedó cubierta de flores, dibujos y velas.

Relacionadas