El grupo Gilinski toma el control de GeoPark y entra a Venezuela
La petrolera entra al bloque Bare, en la Faja del Orinoco, con un contrato de 25 años con Pdvsa. A cambio emite acciones que dejan al grupo colombiano con cerca del 56,3 % de la compañía.

GeoPark anunció su entrada a Venezuela con la adquisición del bloque Bare, un campo de petróleo pesado en la Faja Petrolífera del Orinoco. La operación la lideró el grupo Gilinski, cuya posición en el país vecino permitió asegurar un contrato de participación productiva a 25 años con Pdvsa Petróleo.
El precio de esa entrada no se pagó en efectivo sino en acciones, y ahí está el segundo movimiento. La transacción se financió con títulos de la propia GeoPark, emitidos con prima a una entidad del grupo, de modo que al cerrarse el conglomerado colombiano quedará con cerca del 56,3 % de las acciones ordinarias en circulación y se convertirá en el accionista controlante. Un mecanismo de ajuste ligado a mejoras contractuales antes del cierre podría llevar esa participación hasta el 58,4 %.
La contraprestación base son 42,1 millones de acciones de GeoPark, cuyos términos de intercambio —incluida la prima— representan unos US$160 millones. El esquema empieza con una participación inicial del 5 % de la petrolera en la sociedad que sostiene el contrato con Pdvsa y continúa con la compra del 95 % restante. La compañía sostiene que financiarlo así preserva su solidez financiera y su posición de caja, y que un mecanismo de oferta pública de adquisición dará liquidez a los accionistas actuales.
Lo que gana la petrolera es escala. Bare acumula unos 15.700 millones de barriles de petróleo original en sitio, más de 700 millones de barriles ya producidos y alrededor de 1.100 pozos existentes; hoy produce unos 11.000 barriles diarios brutos, con un potencial máximo estimado entre 85.000 y 95.000. Con ese activo y el crecimiento de Vaca Muerta en Argentina, GeoPark calcula llegar a entre 75.000 y 85.000 barriles equivalentes diarios en 2030, unas 2,7 veces su producción actual.
El plan de redesarrollo contempla una producción neta acumulada cercana a 400 millones de barriles para la compañía y elevar el factor de recobro del campo del 4 % o 5 % actual a un rango de 8 % a 9 %. La empresa enmarca la operación en la reactivación del sector energético venezolano y en los esfuerzos de reconstrucción económica del país.


