Hasta siete años de cárcel por organizar la vigilia de Tiananmén
Un tribunal de Hong Kong condenó a Lee Cheuk-yan, Chow Hang-tung y Albert Ho por incitación a la subversión. La conmemoración anual era legal hasta que entró en vigor la ley de seguridad nacional.

Un tribunal de Hong Kong condenó este viernes a tres activistas prodemocracia a penas de entre cinco y algo más de siete años de prisión por organizar la vigilia que cada año recordaba a las víctimas de la represión de Tiananmén. Lee Cheuk-yan, de 69 años, recibió siete años; Chow Hang-tung, de 41, siete años y tres meses; y Albert Ho, de 74, cinco años y dos meses tras declararse culpable.
Los tres encabezaron la Alianza de Hong Kong en Apoyo de los Movimientos Patrióticos Democráticos de China, que durante tres décadas convocó las vigilias con velas del 4 de junio en memoria de quienes murieron en la represión militar de 1989 en Pekín. Reunían a decenas de miles de personas al año y eran la única conmemoración pública masiva de aquellos hechos en territorio chino, donde el asunto está fuertemente censurado. La entidad, también condenada, fue multada con 1,5 millones de dólares de Hong Kong, unos 190.000 dólares.
El juicio empezó en enero y lo llevaron tres jueces designados por el Gobierno, que en agosto dictaminaron que la consigna histórica de la alianza —«acabar con la dictadura de partido único»— constituía una forma ilegal de incitación a derrocar al Partido Comunista. Los magistrados sostuvieron que los acusados no estaban siendo juzgados por sus opiniones políticas. Lee, exdiputado, alegó en el juicio que la alianza no pedía eliminar al partido, sino que el público chino pudiera decidir quién lo gobierna en elecciones libres.
Las condenas se dictaron bajo la ley de seguridad nacional que Pekín impuso a la ciudad en 2020, después de las grandes protestas prodemocracia del año anterior. Hasta entonces la conmemoración era legal y tolerada, y se consideraba un símbolo de las libertades que Hong Kong conservaba frente al resto de China; la última se celebró en 2019.
Lee y Chow están detenidos desde que fueron acusados hace cinco años y las penas incluirían el tiempo ya cumplido; se enfrentaban a un máximo de diez años. Su esposa, Elizabeth Tang, dijo que apelará; Chow, abogada que se representó a sí misma, declaró que no tenía «nada de qué arrepentirse». Estados Unidos, otros gobiernos occidentales y responsables de derechos humanos de Naciones Unidas condenaron el fallo, y el consejo de asuntos continentales de Taiwán acusó a las autoridades de «fabricar cargos» para blindar a un régimen autoritario.


