El uribismo preside el Senado con votos del Pacto
Honorio Henríquez ganó 56 a 45 al candidato que el gobierno entrante veía con buenos ojos. Nicolás Barguil quedó al frente de la Cámara.

El Congreso 2026-2030 se instaló el 20 de julio y su primera votación dejó un resultado que nadie tenía en el guion: Honorio Henríquez, del Centro Democrático, fue elegido presidente del Senado con 56 votos, frente a los 45 de Alfredo Deluque, del Partido de la U.
Deluque era el candidato que el gobierno entrante veía con buenos ojos, y días antes había asegurado tener las mayorías.
Henríquez ganó con el respaldo de su partido, de congresistas del Pacto Histórico y de sectores de otras colectividades que se apartaron de la candidatura oficialista. Es decir, la izquierda votó con el uribismo.
Iván Cepeda rechazó la lectura de que se tratara de una alianza: «No existe el petrouribismo», dijo, y describió el episodio como un diálogo puntual. La coincidencia se explica menos por afinidad que por el interés compartido de no entregarle al nuevo Gobierno el control del Legislativo desde el primer día.
En la Cámara de Representantes el resultado fue distinto: Nicolás Barguil, del Partido Conservador, fue elegido presidente con 180 votos, una mayoría amplia que contrastó con lo apretado del Senado.
El nuevo Congreso le da mayorías al Ejecutivo, pero con una oposición numerosa: el Pacto Histórico llegó con 26 senadores y 43 representantes, la bancada de izquierda más grande que ha tenido el país.


