290 hectáreas quemadas en Villa de Leyva y una recompensa
El incendio del cerro San Marcos llevaba más de 28 horas activo con un 50 por ciento de control. Hay calamidad pública declarada y clases suspendidas.

El incendio forestal del cerro San Marcos, en Villa de Leyva, había consumido 290 hectáreas al último corte oficial y seguía activo tras más de 28 horas. El fuego se reportó hacia las 2:00 p. m. del sábado 19 de septiembre en el sector de La Marmolera y el Puesto de Mando Unificado calculó un 50 por ciento de control al cierre de las 6:00 p. m. del domingo.
Sobre ese avance pesan el terreno y el viento: las ráfagas han reactivado focos que ya estaban extinguidos y el ascenso de las llamas por la montaña obliga a operaciones aéreas de mayor potencia. Durante la jornada se hicieron 170 descargas desde el aire, con unos 240.000 litros de agua, en las que participaron cuatro aeronaves: dos contratadas por la Gobernación de Boyacá, una del Ejército Nacional y una de la Fuerza Aeroespacial Colombiana.
En tierra trabajaron 207 bomberos especializados y personal de la Defensa Civil, con el apoyo de 200 voluntarios de la comunidad que se relevaron durante la noche para resguardar el casco urbano. Para este lunes estaba previsto empezar las descargas a primera hora con un helicóptero equipado con un Bambi Bucket de 1.600 litros y sumar catorce cuerpos de bomberos más.
Mientras el fuego seguía encendido, el alcalde encargado, Nicolás Méndez, declaró la calamidad pública tras reunirse con el Comité Municipal de Gestión del Riesgo. La medida vino acompañada de la suspensión de clases presenciales en los colegios oficiales y privados del municipio y del Programa de Alimentación Escolar hasta que termine la emergencia, y de la habilitación del coliseo como albergue y punto de atención primaria.
La Gobernación de Boyacá ofreció además una recompensa por información que permita establecer el origen del incendio. Las autoridades pidieron a los habitantes atenerse a los reportes oficiales y llamaron a donar víveres para los socorristas y a sumarse como voluntarios en la montaña.


