Israel frena la entrada de mercancía comercial a Gaza y culpa a Hamás
Israel dijo este jueves que desde hace dos días no entran a Gaza camiones con productos comerciales y lo atribuyó a un cobro de Hamás a los comerciantes. Hamás lo niega.

Ningún camión con mercancía comercial ha entrado a la Franja de Gaza en los últimos dos días, confirmó este jueves el COGAT, el organismo militar israelí que coordina el paso de bienes hacia los territorios palestinos. Israel atribuye el frenazo a un cobro que, según dice, Hamás impone a los comerciantes.
Según el COGAT, los comerciantes de Gaza suspendieron la coordinación de envíos en rechazo a una tasa de 10.000 séqueles (unos US$3.220) por cada camión que entra al territorio y a la exigencia de que el 30 % de sus ventas se haga en efectivo. Israel califica ese cobro de imposición forzada acompañada de amenazas a quienes no paguen.
Hamás negó la acusación. La oficina de medios del gobierno de Gaza habló de una campaña de desinformación y sostuvo que los 10.000 séqueles son un aporte voluntario a un fondo para viudas, huérfanos y otras personas necesitadas. Sobre el efectivo, dijo que la medida se acordó con la Cámara de Comercio por la escasez de billetes en la Franja.
La Junta de Paz, el organismo internacional que supervisa la posguerra en Gaza, se puso del lado de Israel: su director ejecutivo, Nikolai Mladenov, calificó de «inaceptables» las prácticas de Hamás y volvió a pedir una autoridad palestina tecnocrática y una fuerza internacional de estabilización.
La suspensión corta una fuente clave de alimentos y artículos como fruta y ropa de invierno para 2,1 millones de personas. Las agencias humanitarias reparten productos básicos como harina, pero los perecederos llegan sobre todo por los comerciantes. El acuerdo mediado por EE. UU. fija un mínimo de 600 camiones diarios; según diplomáticos, entran cerca de 300, y unas dos terceras partes llevan carga comercial.


