Jueza prohíbe al gobierno Trump amenazar a funcionarios electorales
La jueza federal Trina Thompson prohibió al Departamento de Justicia amenazar con cárcel a funcionarios que no aparten votos de supuestos extranjeros, a días de las elecciones de mitad de mandato.

La jueza federal Trina Thompson, de California, ordenó este viernes al gobierno de Donald Trump dejar de amenazar con procesos penales a funcionarios electorales estatales y locales que no acaten sus exigencias de apartar o no contar votos de personas que la Administración señala como extranjeros sin derecho al sufragio. La orden rige hasta el 16 de noviembre, casi dos semanas después de las elecciones de mitad de mandato del martes 3.
La decisión, una orden de restricción temporal de ocho páginas, responde a una demanda de sindicatos de trabajadores electorales y otras organizaciones. Prohíbe a los funcionarios federales «amenazar, intimidar o coaccionar» a los empleados electorales para que dejen de procesar el voto de un ciudadano inscrito solo porque el gobierno lo considera inhabilitado, y obliga al Departamento de Justicia a informar al tribunal de cualquier solicitud de orden de registro o citación pendiente.
«En la antesala de las elecciones, altos funcionarios del Departamento de Justicia y del Departamento de Seguridad Nacional han emprendido una campaña para intimidar, amenazar y coaccionar a funcionarios y empleados estatales y locales.»
La jueza concluyó que el gobierno probablemente violó la Ley de Derecho al Voto de 1965 y que, aunque alega querer frenar el voto ilegal de extranjeros, sus actuaciones «probablemente tendrán el efecto de interferir en la administración electoral y privar del voto a electores legítimos». En las últimas semanas, el Departamento de Justicia había enviado cartas a 57 de los 58 condados de California con advertencias de sanciones penales, y a uno de ellos, San Bernardino, le exigió verificar en 48 horas la ciudadanía de 1.133 inscritos.
Esta misma semana, tribunales federales de apelación ya habían rechazado las peticiones del Gobierno para separar o bloquear votos en California. La próxima audiencia del caso quedó fijada para el 13 de noviembre.


