Juez de Mocoa concede las impugnaciones contra el freno a la aspersión
El Tribunal Administrativo del Putumayo decidirá en segunda instancia si se mantiene la suspensión del piloto de aspersión aérea con glufosinato. Mientras tanto, el programa sigue frenado.

El Juzgado Segundo Administrativo de Mocoa concedió las impugnaciones contra la sentencia que suspendió el piloto de aspersión aérea con glufosinato de amonio en Putumayo. La decisión, conocida en la noche del miércoles 30 de septiembre, envía el expediente al Tribunal Administrativo del Putumayo, que resolverá en segunda instancia; mientras tanto, la suspensión sigue vigente.
Los recursos fueron presentados por el Ministerio de Justicia y la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado, y el juzgado también concedió el de la Fundación Tiempo de Cambios para la Transformación. El proceso reúne diez tutelas acumuladas contra el plan aprobado por el Consejo Nacional de Estupefacientes: fumigar un máximo de 1.000 hectáreas durante cerca de siete días.
La Sentencia 003 del 22 de septiembre, firmada por la jueza Ana Pilar Vidal Uribe, frenó el piloto por la incertidumbre científica sobre los efectos del herbicida y el posible riesgo para derechos fundamentales. El fallo señaló además que el Gobierno no sustentó si los polígonos coinciden con zonas de sustitución voluntaria de cultivos.
El Ministerio de Justicia sostiene que no hay una amenaza cierta e inminente, porque el piloto aún depende de requisitos previos, y que los precedentes de la Corte Constitucional sobre el glifosato no se aplican a otra sustancia. La Agencia de Defensa Jurídica alega que la tutela era improcedente, pues las resoluciones podían demandarse por otras vías y no se habían hecho sobrevuelos ni aspersiones.
«La incertidumbre científica no equivale a la acreditación de un peligro grave o irreversible.»
En el territorio, el rechazo persiste. En una asamblea en Puerto Asís, campesinos y líderes pidieron al presidente Abelardo de la Espriella dialogar con ellos, y, según el gobernador John Molina, los voceros cocaleros propusieron erradicar manualmente los cultivos en 15 días como alternativa a la fumigación.


