Saltar al contenido
NoticiasVeta

sábado, 17 de octubre de 2026

Mundo23 de agosto de 2026Actualizado el 23 de agosto a las 08:03 p. m.

Kazajistán estrena Parlamento de una sola cámara

Doce millones y medio de electores votaron por los 145 escaños del Kurultái. Los sondeos a pie de urna dan al oficialista Adilet cerca del 72 % y una participación del 74 %.

CompartirWhatsAppXFacebook
Una mujer deposita su voto en una urna transparente en un colegio electoral de Kazajistán
Foto: Al Jazeera

Kazajistán eligió este domingo a los 145 diputados del Kurultái, el primer Parlamento de una sola cámara en la historia del país. Fueron convocados 12,6 millones de electores y compitieron siete partidos con 545 candidatos, repartidos de forma proporcional por listas y con un umbral del 5 % para entrar.

El nuevo órgano sustituye al sistema anterior, que dividía el trabajo legislativo entre el Mazhilis y un Senado. El cambio fue aprobado en el referendo constitucional de marzo y entró en vigor en julio, de modo que estos comicios son los primeros que se celebran bajo esas reglas.

Los sondeos a pie de urna sitúan al oficialista Adilet entre el 70,7 % y el 72,3 % de los votos, con otros cuatro partidos superando el umbral. La participación se calculó en el 74 %. Adilet nació este año, cuando se disolvió Amanat, el partido que había sostenido al poder durante las últimas tres décadas.

Con esa mayoría, el presidente Kasim Yomart Tokáyev queda con un Parlamento alineado y con la puerta abierta a presentarse a un tercer mandato de siete años, una posibilidad que el mismo paquete constitucional habilitó.

La competencia real fue escasa. Ninguno de los partidos que llegaron a la papeleta se declara de oposición, y los analistas locales advertían desde antes de la votación que todos los candidatos eran conocidos y que el nuevo Parlamento difícilmente traerá cambios de fondo.

Tokáyev, que ganó la presidencia en 2022 con más del 80 % de los votos, presentó la jornada como el comienzo de un ciclo de transformaciones. La palabra kurultái, tomada de las asambleas tradicionales de la estepa, es parte de ese envoltorio: un nombre que apela a la identidad nacional para una reforma que concentra el poder legislativo en un solo lugar.

Relacionadas