Kimberly Guilfoyle deja la embajada de EE. UU. en Grecia por presiones
La Casa Blanca le pidió la renuncia este martes a la embajadora en Atenas, señalada de pedirle US$100.000 a un empresario a cambio de acceso al Gobierno. Ella niega las acusaciones.

Kimberly Guilfoyle dejará la embajada de Estados Unidos en Grecia. La Casa Blanca le pidió la renuncia este martes, después de varias semanas de denuncias sobre su conducta, y ella misma confirmó horas después que su tiempo en Atenas llega a su fin.
«Le hemos pedido a la embajadora Guilfoyle que renuncie. Ha sido un activo maravilloso para el equipo y le deseamos lo mejor.»
El anuncio llegó en la primera rueda de prensa de Zacharia y un día después de que el presidente Donald Trump dijera que su gobierno estaba evaluando la situación y que no estaba contento. Este martes, el mandatario fue más tajante: «No va a estar allí. No me gustó lo que leí».
La acusación de mayor peso la hizo el empresario Eric Deters, quien asegura que en julio de 2025, antes de la audiencia de confirmación en el Senado, Guilfoyle le pidió US$100.000 para pagar la deuda de su tarjeta American Express, de modo que no apareciera en sus declaraciones financieras. Deters lo describió como un intercambio de favores, pues él buscaba acceso a funcionarios del gobierno de Trump.
Guilfoyle, exfiscal, expresentadora de televisión y exprometida de Donald Trump Jr., niega todo. «Estas acusaciones son falsas y tengo la intención de defender con vigor mi nombre, mi reputación y mi integridad», afirmó, mientras sus abogados sostienen que el dinero correspondía a honorarios por conferencias que Deters le adeudaba.
Su salida cierra una gestión de cerca de nueve meses en Atenas. Hasta la tarde de este martes, la Casa Blanca no había mencionado ningún nombre para reemplazarla al frente de la embajada.


