Ocho meses de seguimiento para nueve carteristas
«Las Pirañas» llevaban tres años y medio robando celulares en el Metro de Medellín. Operaban con cinco roles repartidos y caían sobre la víctima en segundos.

Nueve personas fueron capturadas en Medellín por el robo de celulares en el Metro con el método del cosquilleo. Detrás hay ocho meses de investigación y 26 allanamientos en distintos puntos de la ciudad.
La estructura, conocida como «Las Pirañas», llevaba más de tres años y medio usando las estaciones y los vagones como su centro de operaciones. Todos sus integrantes son de nacionalidad venezolana.
El robo por cosquilleo no es un descuido aprovechado sino una coreografía, y el grupo se repartía cinco funciones distintas para ejecutarla. Unos identificaban a la víctima, otros la rodeaban, otros generaban la distracción —un empujón, un tropiezo, una conversación— y en segundos el teléfono salía del bolsillo, del bolso o de la mochila.
La actividad se concentraba en cuatro estaciones: San Antonio, Poblado, Parque Berrío y Prado.
En los allanamientos las autoridades hallaron 27 celulares, 38 repuestos, nueve pantallas y dos baterías, además de estupefacientes. Solo tres de los teléfonos tenían denuncia de hurto.
Los repuestos y las pantallas revelan que el negocio no terminaba en el robo. Un teléfono despiezado deja de ser rastreable, y ese segundo eslabón es el que hace rentable el primero.
El operativo lo hicieron en conjunto la Alcaldía de Medellín, la Policía Nacional y la Fiscalía.


