León XIV llega a Francia y defiende ante Macron el derecho a la vida
El papa inició una visita de cuatro días, la primera de Estado de un pontífice a Francia en 18 años. En el Elíseo defendió el derecho a la vida y advirtió sobre un «paraíso de máquinas».

El papa León XIV reafirmó este viernes, ante el presidente Emmanuel Macron, la oposición de la Iglesia católica a la muerte asistida, en el primer discurso de la visita de cuatro días que inició en Francia, la primera de Estado de un pontífice a ese país en 18 años. Su avión aterrizó en el aeropuerto de Orly a las 2:56 a. m., hora de Colombia, mientras repicaban las campanas de las iglesias de todo el país, y Macron lo recibió en la pista.
«Reitero con firmeza que la protección del derecho a la vida constituye el fundamento indispensable de todos los demás derechos humanos.»
Las palabras, pronunciadas en francés en el palacio del Elíseo, llegan dos meses después de que Francia aprobara una ley que permite a los adultos con enfermedades incurables recibir un medicamento letal, una norma que la jerarquía católica del país combatió abiertamente. En la misma intervención, el papa condenó la gestación subrogada y la manipulación genética, y calificó de equivocada la doctrina de la disuasión nuclear por alimentar nuevas carreras armamentistas.
También dedicó parte del discurso a la inteligencia artificial. Pidió una «educación en el discernimiento ético» para no perder la humanidad en medio de un «paraíso de máquinas» que invade y condiciona la vida diaria. Macron, por su parte, defendió el laicismo francés como una forma de separación entre Iglesia y Estado que «de ninguna manera niega la religión» y prometió combatir los ataques contra cristianos, judíos y musulmanes.
La agenda de este viernes sigue con un discurso en la sede de la Unesco, unas vísperas en la catedral de Notre Dame y una vigilia con jóvenes en un estadio de París. En los días siguientes celebrará misa en la plaza de la Concordia y viajará a Lourdes, donde se reunirá con siete víctimas de abusos sexuales cometidos por clérigos; una comisión independiente calculó en 2021 que unas 330.000 personas sufrieron abusos en la Iglesia francesa durante siete décadas.
El recorrido termina el lunes en Metz, en el noreste del país. Las autoridades esperan más de un millón de asistentes a los actos y solo en París desplegaron 14.000 policías, gendarmes y militares, además de 2.500 bomberos, con un dispositivo comparable al de los Juegos Olímpicos de 2024.


