León XIV reúne a 800.000 fieles en París y llega a Lourdes
El papa celebró una misa multitudinaria en la plaza de la Concordia, tras recorrer los Campos Elíseos en papamóvil, y por la tarde viajó al santuario de Lourdes, donde oró ante la gruta.

El papa León XIV celebró este sábado en París una misa al aire libre a la que asistieron unas 800.000 personas, según el Vaticano, muy por encima de las 600.000 que se habían inscrito. Antes de la ceremonia, en la plaza de la Concordia, el pontífice bajó en papamóvil por los Campos Elíseos desde el Arco del Triunfo, en un recorrido de dos kilómetros en el que se detuvo varias veces para bendecir a niños y bebés.
La multitud confirmó el entusiasmo que ha rodeado la primera visita de un papa a París desde la de Benedicto XVI en 2008. La víspera, unas 300.000 personas lo aclamaron por las calles y 80.000 jóvenes lo recibieron en el Estadio de Francia, en un país oficialmente laico donde, pese al retroceso de la práctica religiosa, los bautizos de adolescentes y adultos llegaron este año a 21.386.
En la homilía, León XIV habló de la «sed de sentido, de verdad y de plenitud que habita en el corazón de cada uno» y advirtió contra la tentación de contentarse «con los bienes materiales, con las satisfacciones inmediatas, con estos pequeños ídolos tan numerosos». También llamó a los jóvenes «la Iglesia de hoy». Entre los asistentes estuvieron aspirantes a la presidencia de 2027 como Marine Le Pen y Édouard Philippe.
Horas antes de la misa, el papa visitó la Casa Bakhita, un centro católico de acogida a migrantes, donde escuchó a exiliados de Afganistán y Nigeria, y se reunió con nuevos católicos en el Instituto Católico de París.
«Me alegra comenzar con ustedes este segundo día en París, en esta casa que es testimonio para toda la ciudad de que es posible encontrarnos y convivir con dignidad y paz.»
Terminada la misa, León XIV voló a Lourdes, en el sur de Francia, y abrió su peregrinación con una oración en la gruta de Massabielle, donde según la tradición la Virgen se apareció en 1858 a Bernadette Soubirous. El domingo se reunirá con los obispos franceses, celebrará otra misa en el santuario y verá en privado a víctimas de abusos sexuales en la Iglesia antes de cerrar la jornada con un rosario y una procesión de antorchas.


