Francia y Canadá sellan una alianza en energía, defensa y espacio
Macron y Carney se reunieron en San Pedro y Miquelón, a 25 kilómetros de Terranova. Ottawa busca acercarse a la Unión Europea en plena guerra comercial con Washington.

Francia y Canadá acordaron cooperar en energía, defensa, espacio y otros sectores, según anunciaron este domingo el presidente Emmanuel Macron y el primer ministro Mark Carney en una rueda de prensa conjunta. El encuentro se celebró en el archipiélago francés de San Pedro y Miquelón, en el Atlántico Norte, a unos 25 kilómetros de Terranova.
Macron presentó el acuerdo como reflejo de una cercanía histórica entre dos países que «ven el presente desde el mismo ángulo» y que comparten la creencia «en la democracia, en el Estado de derecho, en el respeto del derecho internacional, en el respeto de un comercio libre y justo». Parte de Canadá fue colonia francesa y el francés sigue siendo una de sus dos lenguas oficiales.
Carney sostuvo que ambos países coinciden en la defensa de la soberanía y que eso significa ir más allá de «poder alimentarnos, abastecernos y defendernos» para asegurar el acceso a la inteligencia artificial, el espacio, los semiconductores, los minerales críticos y la energía limpia. Su oficina precisó que las conversaciones también abarcaron aeroespacial, computación cuántica, satélites y supercomputación.
El acercamiento llega mientras Ottawa busca reducir su dependencia de Estados Unidos. La semana pasada, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, propuso abrir la puerta a que Canadá se convierta en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea, una figura que se queda corta frente a la adhesión plena y que Macron respaldó expresamente.
Macron enmarcó el encuentro en el esfuerzo europeo por asegurar suministros estables de energía mientras la guerra en Irán altera los mercados. «Canadá es un país con importantes recursos de minerales críticos y tierras raras. También es un gran productor de petróleo y gas natural», dijo, y planteó cerrar acuerdos para llevar más gas natural licuado a la costa atlántica europea. Carney propuso además un marco de cooperación a cuatro bandas con Estados Unidos y China para gobernar el desarrollo de la inteligencia artificial.
El presidente Donald Trump ha amenazado repetidamente con anexar Canadá como el estado 51 y calificó de «ridículo» el acercamiento de Ottawa a Bruselas, con la advertencia de que podría responder con aranceles muy altos si lo considera un acto hostil. Su Gobierno impuso gravámenes de hasta el 50 % sobre productos canadienses por cerca de US$20.000 millones, incluidos maquinaria, textiles y palos de hockey, y Canadá respondió con medidas de retaliación.


