Medellín y el FBI estrechan el cerco a los explotadores
El alcalde Federico Gutiérrez se reunió en Phoenix con agentes del FBI, de Investigaciones de Seguridad Nacional y con fiscales federales para cruzar información sobre casos abiertos en la ciudad.

El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, se reunió el 27 de agosto en Phoenix, Arizona, con agentes del FBI, de Investigaciones de Seguridad Nacional —la HSI— y con fiscales federales de Estados Unidos, en una jornada dedicada a cruzar información sobre expedientes por explotación sexual de niñas, niños y adolescentes que avanzan a la vez en los dos países.
Ese cruce tiene un caso a la vista: el de Timothy Alan Livingston, ciudadano estadounidense señalado de delitos sexuales contra menores cometidos en Medellín, cuyo trámite judicial siguen las autoridades de ambos lados. La ciudad ya había visto prosperar procesos parecidos gracias a la misma vía: extranjeros investigados por hechos ocurridos en sus calles y juzgados después en cortes federales.
Sobre esos antecedentes, Gutiérrez planteó la reunión como un endurecimiento y no como una formalidad. “La explotación sexual de niños, niñas y adolescentes no es un delito más; es el peor”, dijo, y remató con una advertencia dirigida a los responsables: “Que tiemblen quienes se meten con nuestros niños”.
Del lado estadounidense, el agente especial de la HSI a cargo, Jason Stevens, respondió con una frase que corrige el lugar en el que suele quedar el país en estos expedientes: “Colombia no es el problema; Colombia es parte de nuestra solución”. El fiscal asistente Tim Kerchain sostuvo que no hay barreras en la colaboración con el Departamento de Justicia, y la agente del FBI Rebecca Day confirmó el trabajo conjunto para llevar a los tratantes ante los jueces.
El alcance de lo acordado va más allá de esos delitos. El intercambio de inteligencia se extenderá al crimen organizado, a la ciberdelincuencia y al terrorismo, fenómenos que ninguna de las dos jurisdicciones puede perseguir sola. Lo que no quedó fijado en Phoenix fue un cronograma ni compromisos formales por escrito: la cooperación seguirá funcionando caso por caso.


