México veta la doble nacionalidad a futuros presidentes
El Senado aprobó con 86 votos a favor y 42 en contra la reforma constitucional impulsada por Claudia Sheinbaum, que ahora pasa a los congresos estatales.

El Senado de México aprobó este martes la reforma constitucional que prohíbe la doble nacionalidad a quienes aspiren a la Presidencia, a una gubernatura o a la Jefatura de Gobierno de Ciudad de México. La iniciativa, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, pasó con 86 votos a favor de Morena y sus aliados, 42 en contra y ninguna abstención.
El cambio modifica los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución y exige a los aspirantes ser mexicanos por nacimiento y no tener ni adquirir otra nacionalidad. Quien la tenga deberá renunciar a ella antes de pedir su registro como candidato y acreditar que el vínculo jurídico con el otro Estado dejó de existir, lo que incluye no usar pasaportes extranjeros ni pedir protección diplomática a otro país.
La reforma había pasado por la Cámara de Diputados el 22 de septiembre y ahora necesita el aval de la mayoría de los 32 congresos estatales para ser publicada. Según lo aprobado, se aplicará desde el proceso electoral de 2028 y no afectará a quienes ya ocupen esos cargos; el Congreso tendrá 90 días para ajustar las leyes electorales y de nacionalidad.
El oficialismo defendió la medida como un blindaje frente a la injerencia extranjera en asuntos de soberanía. El senador de Morena Óscar Cantón Zetina sostuvo que evita «tentaciones, ambiciones y traiciones» contra el pueblo mexicano. La propuesta llegó después de que Estados Unidos cancelara visas a figuras de ese partido, como la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila.
La oposición votó en contra. La senadora del PAN Laura Esquivel Torres afirmó que la reforma transmite el mensaje de que los migrantes «son menos mexicanos» y no tienen los mismos derechos, mientras que Luis Donaldo Colosio Riojas, de Movimiento Ciudadano, le reprochó confundir ciudadanía con nacionalidad. Con el voto del Senado, la decisión queda ahora en manos de los estados.


