Nariño niega pactos con armados y Petro propone un paro cívico
De la Espriella advirtió a Luis Alfonso Escobar en la Cumbre de Gobernadores por presuntos contactos con grupos armados; el mandatario departamental respondió que los diálogos los condujo el Gobierno anterior.

El presidente Abelardo de la Espriella advirtió al gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar, que no tolerará acuerdos de autoridades regionales con grupos armados ilegales. Lo hizo durante la Cumbre de Gobernadores que la Federación Nacional de Departamentos celebró en Mompox, Bolívar, el viernes 4 de septiembre, y dirigiéndose al mandatario departamental por su nombre delante del resto de gobernadores.
«No voy a tolerar bajo ninguna circunstancia que, mientras nuestros soldados y policías arriesgan sus vidas para enfrentar a esos bandidos, alguna autoridad intente hacer pactos por debajo de la mesa con los enemigos de la patria. Quiero ser muy claro y quiero ser especialmente claro con usted, señor gobernador de Nariño. Está advertido.»
El presidente añadió que ningún alcalde o gobernador está facultado para establecer contactos clandestinos con estructuras que el Estado considera terroristas, y que quien lo haga deberá responder ante la justicia. La advertencia llegó después de que Escobar cuestionara el enfoque de las operaciones militares en su departamento y alertara sobre el riesgo de pasar de la paz total a una guerra total.
Esa misma noche Escobar respondió desde sus redes sociales y coincidió con el presidente en un punto: los diálogos y las negociaciones de paz son competencia del Gobierno Nacional. A partir de ahí marcó distancia de lo que se le atribuye.
«El Gobierno de Nariño no ha adelantado negociaciones clandestinas, ni acuerdos por debajo de la mesa. Los Diálogos Regionales de Paz no fueron competencia del gobierno territorial, sino que fueron conducidos por el Gobierno Nacional a través de sus delegados.»
La respuesta del gobernador apunta a la administración anterior, que montó esos diálogos regionales como parte de su política de paz. Escobar sostuvo además que su departamento comparte el propósito de fortalecer la seguridad y la presencia del Estado en el territorio.
El expresidente Gustavo Petro, bajo cuyo gobierno se adelantaron esos diálogos, entró en la disputa el sábado 5 de septiembre para respaldar al gobernador y propuso que Nariño se movilice en su defensa.
«En mi opinión y propongo al pueblo de Nariño, en apoyo a su lucha por la paz, que el gobernador debe ser respaldado a través de un paro cívico nariñense, que ponga de presente que Abelardo no amenaza a un gobernador, sino a todo un pueblo que quiere la paz.»
Nariño es uno de los departamentos con mayor presencia de cultivos de coca y de estructuras armadas en disputa por las rutas del Pacífico, y el pulso entre el Gobierno nacional y la gobernación se da mientras el Ejecutivo desmonta los mecanismos de negociación heredados y refuerza la ofensiva militar en esa zona del país.


